viernes, 23 de marzo de 2012

La realidad y la verdad



La verdad no es lo mismo que la realidad. Los hechos no tienen la profundidad de las razones que dan curso a lo que en evidencia sucede. Puede parecer irónico ¿Pero no parece ser una parodia esto de estar vivos?

Siempre he creído en que el objeto antecede al deseo y que lo material supedita a la ficción. Que en definitiva los ideales por sí solos no existen, porque siempre son motivados por algo existente, tangible, de facto. Que “el yo pienso, luego existo” es una estupidez. Porque para pensar hay que existir primero que nada. Tener un cerebro, un cuerpo, que sea capaz de posibilitar dicha tarea.

Ustedes pensarán a estas alturas, para qué la paja. Para qué si el tiempo apremia. Si las líneas de esta columna escasean y el jingle es imperativo.

Simplemente porque me parece necesario tenerme a mi misma como aval de lo que pueda decir. Ustedes saben lo que es nacer solo y saber que se morirá solo también.

Ustedes y yo somos cuerpos, que aunque intenten conceptualizarse, venderse, enmarcarse dentro de una ideología, tienen una capacidad material única y perecible.

Que las cifras sean un bastón para aquellos que no pueden sino ganar o perder a modo de estafadores, como las madres que utilizan a sus hijos como razón de vida, es algo que ha dado vida y cuerpo al 9/11, al 27/2, al 8,8, a los 33, al 24.500-03.

Nos hacen creer que la caridad es algo positivo, porque no somos capaces de darnos cuenta, que al igual que trabajar por chauchas, que prestar el culo, que hacer la pata, que mendigar justicia, estamos colaborando con la mentira. Con la construcción de sucedáneos de verdad.

Una forma de salvaguardar la mediocridad de todo discurso insípido, intrascendente, pedestre e inmaterial. El fantasma del miedo a no ser verdad, una entelequia dispuesta a ser derrocada por cualquiera, que infarta a quienes quieren construir el mundo según sus parámetros.

Es ahí donde el número encaja perfecto, haciendo historia, planteando fechas y muertos, estadísticas y gráficos, estimaciones y proyecciones. ÉXITO.

La miseria ha tenido varios managers. La religión, las instituciones gubernamentales, las no gubernamentales, las estrellas del rock, del pop, los escritores de poca monta, los animadores de televisión, los políticos. Porque la miseria es un discurso patético, improbable, maldito. Que no debería existir siquiera, PORQUE NO ES PARTE DE LA VERDAD.

Se basa en las diferencias de clases, en la usura, la explotación, LA MALDAD.

Es una realidad que existan los pobres, pero la verdad es que no deberían existir.

Es una realidad que haya chilenos y chilenas carentes de soluciones habitacionales, de salud, educación y trabajo, pero no es razonable que esto suceda.

Es real que hay gente que gana propinas, que sufre necesidades, que padece de dolores insufribles, pero no es verdad que eso sea parte de la vida.

Es una realidad que hay lisiados, es una realidad que tenemos un estado mediocre, de funcionarios mediocres, y un mundo de gente cobarde, que teme ver la verdad.

La verdad encara un duelo, una pena, un trabajo. Hacer frente a la cobardía, a la pereza, al conformismo. Despertar de la siesta y la modorra para atacar el objeto, la materia codiciada, que aunque enmascarada en la entelequia del dinero, en el concepto de codicia, de usura, de poder, forma parte de todo acceso al deseo mezquino de realidad.

Es real que hay niños que sufren y se arrastran, pero la verdad es que la religión, las instituciones gubernamentales, las no gubernamentales y las privadas, las estrellas del rock, del pop, los escritores de poca monta, los animadores de televisión y los políticos capitalizan el dolor de todos ellos para hacerse ricos y famosos.

martes, 6 de marzo de 2012

O-mama!!!!

Se dice que la mamá no es la que pare sino la que cría. No obstante los créditos para la progenitora no pueden ser obviados tan fácilmente. ¿De dónde sacó Barack Obama su “We Can” y su feroz sex a pell? El primer negro en la Casa Blanca, ha sido majadero al afirmar que fue “abuelado”, evitando así, hacer alusiones a su madre biológica que mantuvo una postura bastante controvertida en un Estados Unidos belicoso, tradicionalista y reaccionario frente a todo lo nuevo.

¿Quién es realmente la blanca que a comienzos de los 60 se atrevió a contravenir todas las costumbres de la época y tuvo un hijo de un negro? (y después de un indoneso,Lolo Soetoro, un estudiante de geografía indonés con quien tuvo Maya Soetoro-Ng)

En primer lugar esta mujer tuvo nombre de hombre. “Stanley” Ann Dunham, y creció yendo a una iglesia Unitaria izquierdista cerca de Seattle. El templo que estaba localizado en Bellevue, Washington, era apodado “la pequeña iglesia roja”. La escuela a la que asistió durante la secundaria en Isla de Mercer, era un reducto de profesores marxistas. Luego, fue a la universidad de Hawai en Manoa, donde estudió antropología, abrazando la teoría crítica.

Radical en su postura, sus estudios sobre interculturalidad fueron tomados con el rigor profesional que es debido y los “ethnocentric” se hicieron carne cuando Ann conoció en su clase de lengua rusa a Obama padre, proveniente de Kenia. El sexo interracial, ese que a todos hasta hoy, a pesar de vivir en una cosmopolita aldea global, logra sorber las ansias y hace clickear los tags con esta rotulación, fue el epítome del rechazo que Ann practicaba con respecto a las normas sociales, el cristianismo y la familia tradicional.

Finalmente el “estudio de campo” la convirtió en madre de Barack en 1961. Esta mujer se adelantó a la ficción de “Adivina quién viene a cenar” de 1967, film que muestra la difícil tarea de insertar a un negro dentro de una familia blanca.

La madre de Barack Obama gustaba de lo bueno, lo podemos ver en la insistente rebelión contra el racismo que acuñó para disfrutar de los beneficios de los hombres con piel de chocolate y luchar por sus derechos civiles.

Esto mismo hace reflexionar en que esta mujer lucía su talento al escoger lo mejor entre las múltiples alternativas. Aliada de la anarquía, “compañera de ruta” como se autodenominaba, y devota practicante de la liberación sexual, Ann Dunham fue mítica dentro de su Universidad, pues planteo una radical oposición a los convencionalismo e incluso se desnudó como una verdadera pinup para ser fotografiada por uno de los amantes posteriores al padre de Obama, “Franck”, el señor que se ha apuntado en más de una ocasión como el mentor comunista del presidente negro.

Ahora podemos entender el porqué del silencio de Obama, quien podía ser perjudicado por los caza escándalos, que hacen comidillo de las disipaciones tanto de los políticos que se atreven a ocupar el cargo más importante del orbe, como de sus parientes. Sin embargo en una oportunidad Obama fue consultado acerca de qué correspondía su madre para él, a lo que contesto diciendo: “Los valores que ella me enseñó siguen siendo mi piedra angular cuando me instalo sobre el mundo de la política”.

Ana Dunham erotizando la política a mitad del siglo pasado





Todos somos Piñera



Las Piñericosas pasaron a ser el “fono chistes” del siglo XXI, y algunos paskines (como Tré Ciníc) pueden darle las gracias por llenar y llenar páginas que reditúan como acciones de LAN…bueno, no tanto, pero demás que para pagarle a periodista y no servirse de puros alumnos en práctica…

La última que he tenido el morbo de conocer, me ha hecho nuevamente pensar en que Piñera, el presidente, es el mejor exponente del chileno medio, prejuicioso, escalador y arribista, ese que puede estar en este momento sentado a nuestro lado en el bus a La Serena, o a Talca, en nuestra propia casa, o ser nosotros mismos, menos pillos, menos manilarga, y por lo tanto más pobres y resentidos.

Los Ángeles, tan cerquita del mapuchismo y los mapuchitos, recibió su ilustre visita para la inauguración de una “villa”, un concepto de población remozado por el espíritu de superación (de la pobreza). Fue ahí cuando el chicoco mandatario, vio el milagro del ADN humano, y ante el asombro de ver una cabeza rucia entre tanto cholilongo, gritó a los cuatro vientos “Estamos mejorando la raza”, algo que ciertamente sus padres, señor Piñera (el falangista) y señora Echeñique (la gomero) se metieron por la raja, perdonando la expresión.

Es el presidente, y por eso es grave. Pero ¿Cuántas veces hemos escuchado tamaña estupidez? El mejoramiento de la raza, se da en todas las esferas. Desde el choro pulento que quiere tener un pedigrí, hasta un ingeniero genético vendido a Monsanto.
La guerra más grande de todos los tiempos fue provocada por el mejoramiento de la raza, una cuestión que simplemente no existe ante tanto cruce y gang bang voluntario interracial.

Hay varios puntos en todo esto. Primero, todos atacamos al que habla de raza, refiriéndose a la finesa de los faltos de melanina, mientras que cuando se habla de origen judío, o etnia ancestral, prendemos velitas, rasgamos vestiduras y nos golpeamos el pecho.

Si entendemos que somos parte de una misma especie, de una única raza: la humana, nos ahorraríamos varias pajas que defienden la constitución genética y la supuesta pureza, dándole desmedida importancia a la facha y al “linaje” principalmente para defender tradiciones y territorialidades.

Egoísmo pues peñi, peñi. En todas partes se cuecen habas. Seguramente los gitanos también piensan en mejorar la raza, cuando se casan dos gitanos, y dejan fuera la mugre chilena.

Y así vemos en todos lados como se intenta conservar la raza, la casta, asegurando el chancho heredado y engordado de generación en generación, celosa y orgullosa de su estructura ribonucleica.

Yo misma, a los quince años, me dejé engañar por un ruciecito de ojos azules, que desgraciadamente para él, nació en las fauces de una familia mediocre. En mi preñez adolescente, el único comentario favorable de mi familia, alegre, era que “estábamos mejorando la raza”.

Mi ojo moreno, fue imbatible, y el niño salió con mis colores. FAIL, lo teñí con mi tenaz miseria racial.

El padre del “hijo fuera de sociedad conyugal” continuó haciendo carrera familiar con el equipaje cargado con un par de celestes ojos, logrando ligarse por fin, a un clan merecedor de dicha facha por medio de un matrimoniamiento.
Sin duda mejorar la raza, es algo que aún les preocupa a los chilenos, a los turcos, musulmanes, gitanos o mapuches.

Porque en este caso, todos somos Piñera. Aunque nos sangren los ojos y nos pongamos rojos de vergüenza (pese a que los piel roja alegarían falsificación) por tener que asumirlo.

sábado, 3 de marzo de 2012

Amor + caos = anarkía



Impresa sobre una muralla: el elemento defensivo por excelencia de las invasiones nómadas, está la anti-fórmula: Amor + Caos = Anarquía. Una anti-fórmula, pues todas las variables en esta operación no aseguran en absoluto un estado concreto que confirme cierta realidad necesaria para sentirse parte de un sistema de costumbres y creencias.

Esta muralla pudiera ser la de cualquier calle, en cualquier ciudad o poblado, en cualquier parte del planeta tierra, pues contiene el mismo orden burgués establecido homogéneamente por la hegemonía económica y política.

El muro, el mismo que disecta y diferencia los palestinos de los israelíes, los norteamericanos de los mexicas, los flaites de los cuicos en algunos sitios de Santiago, con la diferencia que éste sostiene en sus bordes la palabra rebelada, el graffiti panfletario que juega seriamente al consignar una operación distinta y distante al lenguaje heredero de la poderosa tradición del derecho escrito Romano, esa que zanja de manera prematura, y por una elite de patriarcas, el dinámico sentido de justicia y propiedad.


Contra la imposibilidad de una “lucha” en torno a las ideas, contra la obligación de que el desarrollo del pensamiento humano se vea forzado –mediante la fuerza de la ley- a responder a un ordenamiento jurídico occidental, a una codificación binarista y por lo tanto reducida a parámetros determinantes y determinados a “imagen y semejanza” de un hombre: primero griego, luego romano y más adelante occidental y global, con su inconsciente silenciado y espejo de todo lo que mecánicamente conoce, sabe y actúa, el graffitero posa su huella e intenta lanzar un mensaje que abre a la reflexión acerca de cuan desnaturalizados de las formas verdaderas estamos.

Inducidos a manifestarnos orgulloso de dominar el medioambiente y con el poder de recrear estructuras, la ley surge como anclaje práctico y competente a una realidad anquilosada por el desarrollo lineal del tiempo: una quejosa reverberación, una repetición, que al estar en la superficie, arreciada por los cambios del clima y a merced del temperamento de la época, se oxida en sus partes sólidas, haciéndose resquebrajarse al intento de flexibilidad, como lo haría un cuerpo viejo aquejado por la artrosis, y se fermenta en sus partes blandas, en donde los valores orgánicos, como en el vino, se vinagran al contacto continuo con la atmósfera.

Los incomprendidos, categorizados por Cesare Lombroso como criminales, los anarquistas, tal como si fueran locos, han sido descartados de la construcción del discurso y habitan en el deslinde, en el afuera, en el rayado de una pared. En el reverso de un muro, para resignificarlo, descomponiéndolo con un no sentido de pertenencia, en el arrebato de lo desconocido, impracticable y azaroso. Desheredado.

Nos los decía un Henry Miller tardío en Max y los Fagocitos blancos: “Creo que es fuente de una de las más grandes decepciones el llevar a los hombres a poner sus esperanzas de justicia en un orden externo, en alguna forma de gobierno, en alguna estructura social, en un sistema de derechos ideales”. En una jaula que desde un exterior captura el interior.

Así, el rayado Amor + caos = anarquía, se transige como voz crítica a un orden manifestado en la cultura y sus sincretismos, o más bien choques mortales en donde la antropofágia se empodera de todo lo existente en el adentro.

Una voz de alerta, sino de advertencia, proclama al amor y al caos como sentimientos dinámicos y confusos que aún, a pesar de la inalterable fuerza que el poder y la ley imprimen en las vidas humanas, se alza en vertiginoso afán de desdeñar lo que la palabra oficial ha vuelto concreto. Un grito que destruya un muro que circunda, dando vida a la sociedad y a la persona.

Sólo logrando el afuera, el antisocialismo, puede uno verse preso y oprimido, y desde ese conocerse, comenzar a trazar los lenguajes de la impostura, en la genial trampa de ser las mismas estructuras, las que ridículamente se ven revestidas de su antítesis.

El rayado, es un arte que deforma el discurso por medio del propio muro carcelario.

Una vez nacidos de esa matriz purulenta, uterina en su condición femenina de la acumulación del capital, podemos deshacernos de esa madre antinatural y opresiva: La sociedad, y generar vida, en la más inalterables y totales (des) configuraciones: Amor+ Caos = Anarkía.

viernes, 24 de febrero de 2012

Los dueños de casa

No es por ofender, pero la figura de la “dueña de casa” siempre me ha parecido vomitiva. En primer lugar porque es un decir, y no una realidad. La mayoría de ellas no son dueñas de nada, sólo de su obsesión por lo doméstico y por las reglas que han impuesto en ese mediocre reino, como moneda de cambio por su, muchas veces autoimpuesto, cautiverio.

Una vez escuché que la política comenzaba ahí, en la dueña de casa y sus reglas de mierda que parten por limpiarse bien los pies y no fumar en el living. Y que luego de eso, viene el asalto al poder en los municipios, desde el Aseo y Ornato, Seguridad Ciudadana, Control de Plagas y una sarta de menudencias que fácil se lograrían coordinar con una buena organización vecinal.

Pero no, está el dueño de casa, o la dueña de casa, que le gusta dirigir el tránsito como paco raso, para tener una cuotita de poder acorde con una ambicioncita de poder, que no se fija en ningún futuro sino en un presente represivo y conservador de las buenas maneras, que seguro aprendió en la casa-fundo donde pasó cada uno de los veranos de la infancia.

Este es el Alcalde u Alcaldesa, un señor o señora, preocupados del tejemaneje de una comuna que tratan como fundo, feudo o casona colonial, en donde imponen sus ideologías, pero no de forma ideológica propiamente tal, sino que práctica; y justamente he ahí el problema.

Esta base política que les da atribuciones, y en donde se sientan los culos de estos verdaderos patrones, es la que hace que el avance sea impensado hacia una política autogestionada o con mayor autonomía, obviamente que no para ellos, sino que para el pueblo.

Acostumbrados los “ciudadanos” a ir a las oficinas de los municipios, a reunioncitas con el alcalde, a “exigirle” de esto y de aquello, se han alejado de las soluciones que ellos mismos podrían crear con un poco de ingenio y creatividad. Así el mal de la política se ha instalado desde este primer escalón hacia el poder: el clientelismo.

Los mejores amigos de los alcaldes terminan siendo los paquetes de fideos, los trabajos al mejor estilo pen y poj, y esos títulos de dominio de tierras que con suerte se podrá sostener una media agua.

En Valparaíso cómo olvidar a Pupy, el alcalde regalón de los cerros, que dio a manos llenas tierras de quebradas en donde se construían casas que al primer chaparrón terminaban cerro abajo.

El alcalde Diamantes, gorda Pupy, o Hernán Pinto y su hoyo de 20 mil millones de pesos no afectó a que se tirara a Senador, y ahora, a las primarias de la Concertación por un nuevo periodo parapetado en el “Castillo de Greiscol”, como cariñosamente se le dice a la Municipalidad porteña, pero sí afectó a la madurez política de los electores.

Es ahí, insisto, en donde reside el drama. En el hijo que a sus 35 años sigue viviendo en la pieza con el poster de Iron Maiden pegado en la muralla, corriéndose la paja escondido, comiéndose toda la comida que le regalan mientras se jibariza su independencia proporcionalmente hace caso a las reglas de la casa.

Tenemos un sinfín de ejemplos de alcaldes. El de Penco, de Ñuñoa, Providencia, Peñalolén, Iquique, Viña del Mar, Valpo, Pelotillehue, Springfield, y en realidad, el de cada localidad de punta a cabo, con ese prototipo de dueño o dueña de casa, en una dictadura del cotidiano que se embadurna de mediocridad en la chimuchina de la necesidad primera, lo único que pueden responder con algo y solo algo de efectividad, porque para las grandes cosas, como la educación, está requete demostrado que no les da el ancho, aunque su cinturita de huevo, diga lo contrario.

Es importante ya que no podemos extirparlos, darles nuevas necesidades. Exigirle al dueño de casa que no solo saque la basura y riegue el jardín, sino que implemente reciclaje, no basureros clandestinos de donde saque la plata para los pendones y gigantografías de campaña.

Exigirle forestación, plazas, parques, ciclovías, infraestructura deportiva y recreativa de calidad, política de tenencia responsable de mascotas y por supuesto, un sinceramiento. La educación no es lo suyo, recordemos el 2x1 de Reginato “Bozzio” que no tenía la media completa, y deleguen al Estado la responsabilidad.

No por la plata que se les da por la subvención vamos a tener a estos cortoplacistas y domésticos dueños de casa, decidiendo un futuro que tan poco les importa.

sábado, 4 de febrero de 2012

El ANTICRISTO



A punto de dejar partir la vida, como formalmente se le conoce, la infradescendencia empuñaba un mástil en señal de ofrenda. Flameaban las velas y las banderas al compás de un viento campesino que arrojaba escupos fieros sobre la siempre burda superficie.

Esperaba sin desvelo al ANTICRISTO. Ya había ido y vuelto, y de nuevo a la peor de las cruzadas. Obedecer a un padre ausente, que aparecía como una voz convirtiéndole en psicótico, y subordinarse a la patología, a su propio drama, negarse vicios, por lo menos públicamente, y entregarse a la chusma inconsciente. Ahora por lo menos sería más arriesgado, porque de Mesías a Redentor hay mucho camino recorrido, y esta vez, de seguro, el viático tendría para darse ciertos lujos.

La gente entendía que la victimización ayuda, pero también envilece. Que el dolor otorga misericordia, pero también lástima. Que la bondad enternece, pero también invalida. Todas esas modas nihilistas, y luego todo ese acento rubicundo en el hedonismo, habían causado terremotos psíquicos. No era necesario ser romano para tener uvas en la mesa, o vírgenes del Peloponeso. No había que ser judío para practicar la usura y condecorarse como elegidos. No había que ser Jesús para prometer calidad de vida y reglas de convivencia, bastaba con una primaria.

La potestad estaba dada a granel, y las ganas, el ímpetu, el Prozac y el Valium que harían milagros sobre los siervos. Porque aquí todos hemos nacido con boca, y si somos mudos existe el lenguaje de señas.

Entonces su segunda venida no era con el carácter de vocero, o de predicador, o de pastor, o de político tradicional, ni siquiera el de líder natural. Venía porque el tiempo así lo determinaba, y no hay nada que hacer cuando se cumplen los plazos prescritos por la naturaleza. Los tiempos de siembra y de cosecha son siempre los mismos y aun de la variación del clima y el calentamiento global, sobreviven las cuatro estaciones. Los niños nacen a los nueve meses y los potrillos a los 12. Y así el momento del cese y el apogeo, de la vida y de la muerte tienen un carácter histórico dado por el habitual y sencillo reloj biológico.

No le interesaba más que aguardar por el anillo, por la espada, por la mancha de aceite en medio de las cejas. Esperaba por qué, el poder le era dado de forma mágica y contravenía incluso las voluntades y los deseos populares. Nadie sabía bien porqué debían creer en él, pero los beneficios siempre son tomados en cuenta, y eso de que finalmente se hará justicia y los pecadores pagarán, hacia ponerse a la mayoría del lado de los buenos.

Pero como en todo hay azar y más de algún error hemos arrastrado, como sabemos que las instituciones funcionan (y no hay posibilidades de lucha cuerpo a cuerpo, y solamente maquinas y oficinas de inteligencia y guerras frías donde quiera que se vaya), y que las traiciones han tomado protagonismo para desencadenar el futuro, podemos esperar que los cálculos salgan mal, y toda esta historia, con sus sacrificios dolientes y heroicos, cristianos, filántropos, mesiánicos, así como las voluptuosas orgías embebidas de abundante soberbia y putrefacción paganas, no ha valido la pena ni la alegría.

Podrá por fin desacreditar a los Beatles, porque simplemente él será más grande, no solo por resucitar, sino por volver a exponerse como cantante pop, como político durante campaña, como pornostar en Gang-bang, como narcisista bloguera, y haciendo uso de sus estigmas, romperá el vaticano, escupirá a los financistas en Wall Street, castrará a los musulmanes en la Meca...

Y sodomizando a los pederastas en algún cibercafé de nombre libidinoso, se dará cuenta que ante tantos anticristos, sólo puede hacer una cosa. Dejar de hacer el ridículo, el mismo ridículo que hacen los niños anarquistas que terminan muriendo como el tío lucas por una explosión rastrera, o las mujeres que intentan liberarse y terminan solas siendo acusadas de lesbianas, y unírseles para liderarlos.

La dialéctica, el materialismo histórico, el binarismo metafísico, la reducción dicotómica, se están derramando y esparciendo, al igual que los polos se derriten para ocupar la totalidad de la superficie. Esa es la gracia mortal que permite que él venga renovado, que deje su nombre de pila y castigue a todos sus manoseadores colocándole un prefijo antitético, crítico, porfiado y actual.

Jesús el ANTICRISTO volverá está vez como el hijo bastardo que es, por la democratización de los pecados.

Amén

sábado, 28 de enero de 2012

Pacha



Uno sabe donde las papas queman. Y cuando te empieza a gustar, no sólo quieres mirar de lejos, sino que quemarte con la papa. Lo sabroso del asunto, resulta engullir con más sigilo que cuidado, en un afán más de supervivencia que de goce. Ser periodista es un poco eso, meterse en el suceso, no entenderlo totalmente, pero encontrar la pista, y perderla entre tus tontas o menos tontas conjeturas.

Estando desde el lado del sueldo fijo, me interesa sobretodo aprender. Y lo que he aprendido estos últimos 3 meses es invaluable, más que mis desayunos en la cafetería La Nona en San Martín, pensando en los síntomas reales de una enfermedad inexistente.

Metiéndome desde la aventura en las notas verdes, pude obtener una certeza, una opinión: La Naturaleza se venga por medio de la muerte. Se hace trisas, sólo para dar una lección. Igual que todo lo viviente, no acepta derrota alguna, simplemente se acaba de una vez y por todas. No le interesa el conflicto. Simplemente lo disuelve.

Y para acabar con este misterio, no queda más que decirles a todos los conchasdesumadres, hijos de puta sufriente, con vagina estrecha de doble penetración, que la tierra se venga. Que es sabia, por eso los hizo más feos que la cresta. Ratas. Modelos nauseabundos de monstruos verdaderos. Réplicas, sucedáneos, chantas come vergas.

La tierra se venga, WINCAS SACO DE WEAS.

La tierra, whasowashiturriaodebarrioalto, leguleyoinfelizdeunorigenqueocupasynoentiendes, ZAFIOS, se venga. Humanos que no saben vivir, melón y melame, me chupin y me chupai, a ustedes les digo: Rodrigo, Sebastián, acá no fue el carbón artesanal, tampoco los peñis, ni los que están picaos con Celco por patrones inmundos y asquerosos que los explotan hasta reventarles el alma; la única responsable del incendio es la Pacha. La que sabe.

Entonces eso que los capuchones mapuche cabezas de pistola, que losotro los anarkowinketamorfoviolentos somos los culpables de la mansazorra en Quillón, es simplemente inaceptable. Piñera, Hinzpeter, no sean estúpidos. La tierra se venga.

Ese eucalipto, ese pino, tiene avispas taladradoras, que rompen la corteza y adentro ponen huevos con veneno para que el árbol se seque y se muera, mientras se mama todas las napas subterráneas, dejando la Pacha pal loly. Entonces el fuego la purifica, la sana, para que la semilla del cretácico vuelva, como de milagro, y el origen se aparezca siempre como un hijo pródigo aguardando por volver.

Es tan simple que puedo ser vulgar y explicarte alumno del Verbo Divino, que la naturaleza se venga. Y los incendios en Quillón son eso. La Pacha sabe. Como supo cuando entró
el virus Isa al salmón, y el tsunami del Fiordo de Aysén. La plagas llegan cuando el hombre caga afuera del tiesto.

Niñitos listos de la U, miren que facilito. La naturaleza se venga, porque ya dios se murió hace rato, y ya no le compra más esa frasecita que le otorga potestad al hombre sobre la Pacha ”Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra”. Y porque en realidad nunca creyó en que tenía un padre, bueno, malo, perverso o como fuera. La Pacha, es pulenta.

Así que relajen. Lo más seguro es que Shawarma, el fiscal nacional, va a entender , porque no es tan idiota como el par de enfermos que nos gobierna. Y por último, si le siguen dando a la CAM, la Pacha más se va a emputecer. Por que espérense, aun no han comenzado los fuegos de artificio, gentileza del Cordón Caulle.

Se viene el estallido, porque las cosas están siendo demasiado falsas, y hay que poner orden, hay que entender ahora, quien es la que manda.