No es por ofender, pero la figura de la “dueña de casa” siempre me ha parecido vomitiva. En primer lugar porque es un decir y no una realidad. La mayoría de ellas no son dueñas de nada, sólo de su obsesión por lo doméstico y por las reglas que han impuesto en ese mediocre reino, como moneda de cambio por su, muchas veces autoimpuesto, cautiverio.
Una vez escuché que la política comenzaba ahí, en la dueña de casa y sus reglas de mierda que parten por limpiarse bien los pies y no fumar en el living. Y que luego de eso, viene el asalto al poder en los municipios, desde el Aseo y Ornato, Seguridad Ciudadana, Control de Plagas y una sarta de menudencias que fácil se lograrían coordinar con una buena organización vecinal.
Pero no, está el dueño de casa, o la dueña de casa, que le gusta dirigir el tránsito como paco raso, para tener una cuotita de poder acorde con una ambicioncita de poder, que no se fija en ningún futuro sino en un presente represivo y conservador de las buenas maneras, que seguro aprendió en la casa-fundo donde pasó cada uno de los veranos de la infancia.
Este es el Alcalde u Alcaldesa, un señor o señora, preocupados del tejemaneje de una comuna que tratan como fundo, feudo o casona colonial, en donde imponen sus ideologías, pero no de forma ideológica propiamente tal, sino que práctica, y justamente he ahí el problema.
Esta base política que les da atribuciones, y en donde se sientan los culos de estos verdaderos patrones, es la que hace que el avance sea impensado hacia una política autogestionada o con mayor autonomía, obviamente que no para ellos, sino que para el pueblo.
Acostumbrados los “ciudadanos” a ir a las oficinas de los municipios, a reunioncitas con el alcalde, a “exigirle” de esto y de aquello, los ha alejado de las soluciones que ellos mismos podrían crear con un poco de ingenio y creatividad. Así, el mal de la política se ha instalado desde este primer escalón hacia el poder: El clientelismo.
Los mejores amigos de los alcaldes, terminan siendo los paquetes de fideos, los trabajos al mejor estilo Pem y Pojh, y esos títulos de dominio de tierras que con suerte podrán sostener una media agua.
En Valparaíso cómo olvidar a Pupy, el alcalde regalón de los cerros, que dio a manos llenas tierras de quebradas en donde se construían casas que al primer chaparrón terminaban cerro abajo.
El alcalde Diamantes, gorda Pupy, o Hernán Pinto y su hoyo de 20 mil millones de pesos no afectó a que se tirara a senador, y ahora, a las primarias de la Concertación por un nuevo periodo parapetado en el “Castillo de Greiscol”, como cariñosamente se le dice a la Municipalidad porteña, pero sí afectó a la madurez política de los electores.
Es ahí, insisto, en donde reside el drama. En el hijo que a sus 35 años sigue viviendo en la pieza con el poster de Iron Maiden pegado en la muralla, corriéndose la paja escondido, comiéndose toda la comida que le regalan mientras se jibariza su independencia proporcionalmente que hace caso a las reglas de la casa.
Tenemos un sinfín de ejemplos de alcaldes. El de Penco, de Ñuñoa, Providencia, Peñalolén, Iquique, Viña del Mar, Valpo, Pelotillehue, Springfield, y en realidad, el de cada localidad de punta a cabo, con ese prototipo de dueño o dueña de casa, en una dictadura del cotidiano que se embadurna de mediocridad en la chimuchina de la necesidad primera, lo único que pueden responder con algo y solo algo de efectividad, porque para las grandes cosas, como la educación, está requete demostrado que no les da el ancho, aunque su cinturita de huevo, diga lo contrario.
Es importante ya que no podemos extirparlos, darles nuevas necesidades. Exigirle al dueño de casa que no solo saque la basura y riegue el jardín, sino que implemente reciclaje, no basureros clandestinos de donde saque la plata para los pendones y gigantografías de campaña.
Exigirle forestación, plazas, parques, ciclovías, infraestructura deportiva y recreativa de calidad, política de tenencia responsable de mascotas y, por supuesto, un sinceramiento. La educación no es lo suyo, recordemos el 2×1 de Regginato “Bozzio” que no tenía la media completa, y deleguen al Estado la responsabilidad.
No por la plata que se les da por la subvención vamos a tener a estos cortoplacistas y domésticos dueños de casa, decidiendo un futuro que tan poco les importa.
domingo, 29 de abril de 2012
sábado, 21 de abril de 2012
La Única Vía
Las condiciones de trabajo en Chile son como la mierda. En general se nos paga poco, se nos estruja harto, se nos presiona, se nos mantiene cagados de susto con los despidos, y larguísimas horas en los puestos para evitar que uno tenga vida y con eso proyecciones de mejora y nuevas ideas.
Pedir aumento, o pedir vacaciones, es simplemente una afrenta a la empresa, que hace dudar de tus capacidades profesionales de estoicismo y compromiso, necesarios para que estén contentos contigo y de tanto garrotazo en el lomo a veces se dignen hacer aparecer una zanahoria (que por lo inmundamente mezquina, da ganas de metérsela en culo al patrón).
Y eso que hablo desde la trinchera de los imbéciles que creímos en la educación como trampolín de ascenso social, y que por eso, no ganamos el mínimo. Los sueldos de hambre en Chile, son pan –que marca su ausencia- de cada día, y el nivel de endeudamiento es proporcional a la decadencia económica en la que estamos sumidos. Por eso aumentar la dieta parlamentaria, con la urgencia que se requeriría para cambiar la Constitución pinocheta, es simplemente indignante.
Dos palos, uno en el culo y otro en el hocico, ha dicho la ciudadanía que sería lo único en aprobar para el Senado. “Los honorables” como se hacen llamar estos caras de raja, necesitan, según ellos, mayor asesoría para levantar proyectos de ley, que en realidad no tienen muchas veces ningún sentido, y solo implican menos libertades individuales para los ciudadanos.
Con lo que nos cuesta “ganarnos la vida” y aún más, hacer política empleando nuestro biopoder, en la calle, frente a esos funcionarios desclasados remunerados con las migajas de un Estado depredador y empresarial desvergonzado, estos cerdos engordados con las arcas fiscales, que tienen el descaro de hablar de “bien común”, sin talento alguno, figurones frente a las pantallas, indolentes e ignorantes de lo que ocurre en las calles, los hospitales, las escuelas, el trasporte público, y un largo etcétera de servicios callampas, se suben el sueldo.
Lo peor es que ahora se querrán subir el sueldo los diputados. La Anef saldrá a la calle a pelear el 11%, los gerentes de las AFP dirán que en realidad deberían hacer valer la investidura del cargo, y obviamente los jueces encontrarán que si todo se está rasando hacia arriba, habrá que hacer justicia.
Nosotros seguiremos con la existencia al tres y al cuatro. Sin capacidad de ahorro, Gastándonos el sueldo en cargas para la tarjeta Bip, mensualidades escolares, y comida de tercera, para alimentar una existencia sin sentido alguno, más que el de ir a comprar un entrada a algún concierto.
En cualquier parte del mundo esto hubiese significado la guerra social. La batalla campal fuera del Congreso, y la quema, no de un Transantiago, sino de dos docenas, además de huevos, y pescados podridos en la cabeza de miserables de la talla de la Ena. Pero no. Estamos muy cansados, absolutamente desmotivados, con la moral baja, muy baja, que nos hace ser siempre un ejército derrotado.
Si las redes sociales, un pasquín, o esta misma columna son importantes en este país, es porque la retórica es la forma que nos mantiene sintiendo que hacemos algo. Somos pura boca, y sin distinción de género porque estamos atados al lenguaje.
Como el amor, las palabras no se comen y no sirven más que para ponerle paños fríos, lo que debería haber explotado hace rato.
Yo esta vez, no sé qué podemos hacer, y debo reconocer que me siento sumida en la desesperanza total. Chile se ha vuelto más que nunca un país que debería desaparecer, que debería ser refundado por su pueblo, ajusticiando a la pacotilla de tiranos que lo mantienen en este estado vegetativo.
Si bien los crímenes de odio en este caso los justifico con todo mi derecho de justicia, la única vía será ir a votar en masa para deslegitimar el sistema corrompido por el sacrificio de todos nosotros, los olvidados.
Anula tu opción de entregar tu poder a estas alimañas ladronas. Anula tu voto, aunque la Vallejo te este prometiendo la roja manzana del comunismo utópico, por que las bases del modelo están podridas, sedimentadas en los huesos de los desaparecidos. Vota nulo, y convence a todos a que vayan a votar de esta manera.
Modelo de desarrollo
No se sabe si es pena o asco, o las dos cosas. Lo único que finalmente uno tiene claro es que otra vez tuvo razón, pero perdió ante el absurdo de un sistema corrupto. Que no se saca mucho con develar la verdad, porque nos hemos situado hace mucho en el imperio de la realidad.
Entonces, una cuestión por mala que sea, cuando se institucionaliza en el hábito, se hace inamovible.
Incluso las modificaciones de la letra jurídica y divina se harán prestamente, facilitando la instalación por sécula seculorum del perjurio. Y es así como hemos perdido una a una cada potestad del pueblo, y la tierra como bien supremo. El pueblo confió su biopoder a un grupo de supuestos líderes, y perdió en la posibilidad de contener ese bien tan preciado para cada uno: la dignidad.
Ahora vemos cómo quienes gobiernan, simplemente lo hacen desde las gerencias de alguna de sus empresas. El ministro de energía, Jorge Bunster, ingeniero comercial y caperuso gerente de diversas empresas ligadas a AFP, fue también gerente durante 19 años de Copec. ¿Cómo es posible que un hombre tan comprometido, pueda decidir lo mejor para el país, y no para su bolsillo, en materias energéticas?
Copec, la primera en servicio para arruinar la vida de los habitantes de Calbuco, vecinos de la Planta Pureo, que sufriera un derrame por negligencias en las instalaciones, y que llenó de camiones que trasladan combustibles, es también la empresa que tiene en marcha el proyecto carbonífero de la Minera Invierno en Isla Riesco. La señal no es buena.
Si el Ministro de Energía, digamos las cosas como son, es palo blanco dentro del gobierno de la Corporación de Petróleos de Chile, no nos queda más que esperar que se aprueben las 5 minas en esta isla en Magallanes, las que surtirán del carbón de la más mala calidad, a, a lo menos, 7 termoeléctricas que trasformarán la vida de distintas localidades, contaminándolas y enfermándolas gravemente, para dotar de energía a las sucias mineras, que poco y nada aportan al desarrollo del pueblo de Chile.
El conflicto de intereses es evidente y no parece preocuparles ni por decencia. La obscenidad del poder es cada vez mayor, y es así como Pablo Longueira, Ministro de Economía, llega con desparpajo y se pronuncia sobre lo mala que fue la decisión de la Corte de Apelaciones de Antofagasta, al fallar en contra del proyecto termoeléctrico con base a carbón, Castilla, que afecta en Atacama a la comunidad de Totoral, pues “atenta en contra del modelo de desarrollo de Chile”.
Obviamente en defensa de este glorioso modelo de “desarrollo” pinochetista, aparece la editorial en El Mercurio: Energía: “La Tormenta Perfecta”, prediciendo maldiciones variadas y terribles, si es que la ciudadanía y tribunales no entiende que deben sacrificar sus vidas en pos del progreso. Que los cortes de luz están a la vuelta de la esquina, las alzas en las cuentas de luz, y por supuesto la temida inestabilidad social. Es así como se juega en Chile.
La pugna ideológica sigue viva y sin posible solución, en un gallito donde los más débiles han sacado músculos en la misma batalla. Ante la arrogancia del modelo económico, los habitantes de esta patria rematada, han debido defenderse solos.
El problema es que la correlación de fuerzas es tan desequilibrada, que muchas veces sentimos una profunda impotencia, y una vergüenza tan grande que uno confunde pena con asco. Difícil es la salida. Difícil ante tanto estrago causado, y ante tanta irracionalidad vertida y desperdigada, que llena de basura todo lo bueno, por ejemplo Vallenar y Huasco a la llegada de Barrick, dejándonos perplejos. Perplejos como cuando oímos de boca de estos mismos seres que comandan la debacle.
El UDI, Jorge Reyes, cabecilla de Pro-Vida, declaró que “si la gente hubiese conocido a Zamudio no opinarían lo mismo”, justificando el odio y la muerte. No es raro entender entonces que toda la mierdería que cae sobre la gente sencilla es parte de la discriminación institucionalizada.
Que los temporeros, las nanas, los homosexuales, el jardinero, tú, yo, y hasta el paco, son para el fregado y el planchado, y que deben estar ahí, al pie del cañón para soportar el bendito modelo de desarrollo, ese indolente y precario que para lo único que ha servido es para llenarle aun más el bolsillo a quienes son tan ricos, que poco les interesa lo que pase fuera de su triste y miserable oficina.
Crímenes de odio se justificarían en este caso, pero ya nos convencieron que debemos ser pacíficos, civilizados, que debemos esperar a la justicia, aunque esta se vea mil veces violentada, como cada uno de nosotros en miras del supuesto e inexistente “bien común”. Es por eso ciertamente que la rabia de un sistema fracasado aflora entre nosotros, algo tan conveniente y sistémico que no es más que una, y la más triste, pieza del puzzle donde todo calza.
Incluso las modificaciones de la letra jurídica y divina se harán prestamente, facilitando la instalación por sécula seculorum del perjurio. Y es así como hemos perdido una a una cada potestad del pueblo, y la tierra como bien supremo. El pueblo confió su biopoder a un grupo de supuestos líderes, y perdió en la posibilidad de contener ese bien tan preciado para cada uno: la dignidad.
Ahora vemos cómo quienes gobiernan, simplemente lo hacen desde las gerencias de alguna de sus empresas. El ministro de energía, Jorge Bunster, ingeniero comercial y caperuso gerente de diversas empresas ligadas a AFP, fue también gerente durante 19 años de Copec. ¿Cómo es posible que un hombre tan comprometido, pueda decidir lo mejor para el país, y no para su bolsillo, en materias energéticas?
Copec, la primera en servicio para arruinar la vida de los habitantes de Calbuco, vecinos de la Planta Pureo, que sufriera un derrame por negligencias en las instalaciones, y que llenó de camiones que trasladan combustibles, es también la empresa que tiene en marcha el proyecto carbonífero de la Minera Invierno en Isla Riesco. La señal no es buena.
Si el Ministro de Energía, digamos las cosas como son, es palo blanco dentro del gobierno de la Corporación de Petróleos de Chile, no nos queda más que esperar que se aprueben las 5 minas en esta isla en Magallanes, las que surtirán del carbón de la más mala calidad, a, a lo menos, 7 termoeléctricas que trasformarán la vida de distintas localidades, contaminándolas y enfermándolas gravemente, para dotar de energía a las sucias mineras, que poco y nada aportan al desarrollo del pueblo de Chile.
El conflicto de intereses es evidente y no parece preocuparles ni por decencia. La obscenidad del poder es cada vez mayor, y es así como Pablo Longueira, Ministro de Economía, llega con desparpajo y se pronuncia sobre lo mala que fue la decisión de la Corte de Apelaciones de Antofagasta, al fallar en contra del proyecto termoeléctrico con base a carbón, Castilla, que afecta en Atacama a la comunidad de Totoral, pues “atenta en contra del modelo de desarrollo de Chile”.
Obviamente en defensa de este glorioso modelo de “desarrollo” pinochetista, aparece la editorial en El Mercurio: Energía: “La Tormenta Perfecta”, prediciendo maldiciones variadas y terribles, si es que la ciudadanía y tribunales no entiende que deben sacrificar sus vidas en pos del progreso. Que los cortes de luz están a la vuelta de la esquina, las alzas en las cuentas de luz, y por supuesto la temida inestabilidad social. Es así como se juega en Chile.
La pugna ideológica sigue viva y sin posible solución, en un gallito donde los más débiles han sacado músculos en la misma batalla. Ante la arrogancia del modelo económico, los habitantes de esta patria rematada, han debido defenderse solos.
El problema es que la correlación de fuerzas es tan desequilibrada, que muchas veces sentimos una profunda impotencia, y una vergüenza tan grande que uno confunde pena con asco. Difícil es la salida. Difícil ante tanto estrago causado, y ante tanta irracionalidad vertida y desperdigada, que llena de basura todo lo bueno, por ejemplo Vallenar y Huasco a la llegada de Barrick, dejándonos perplejos. Perplejos como cuando oímos de boca de estos mismos seres que comandan la debacle.
El UDI, Jorge Reyes, cabecilla de Pro-Vida, declaró que “si la gente hubiese conocido a Zamudio no opinarían lo mismo”, justificando el odio y la muerte. No es raro entender entonces que toda la mierdería que cae sobre la gente sencilla es parte de la discriminación institucionalizada.
Que los temporeros, las nanas, los homosexuales, el jardinero, tú, yo, y hasta el paco, son para el fregado y el planchado, y que deben estar ahí, al pie del cañón para soportar el bendito modelo de desarrollo, ese indolente y precario que para lo único que ha servido es para llenarle aun más el bolsillo a quienes son tan ricos, que poco les interesa lo que pase fuera de su triste y miserable oficina.
Crímenes de odio se justificarían en este caso, pero ya nos convencieron que debemos ser pacíficos, civilizados, que debemos esperar a la justicia, aunque esta se vea mil veces violentada, como cada uno de nosotros en miras del supuesto e inexistente “bien común”. Es por eso ciertamente que la rabia de un sistema fracasado aflora entre nosotros, algo tan conveniente y sistémico que no es más que una, y la más triste, pieza del puzzle donde todo calza.
viernes, 30 de marzo de 2012
Sembrando la Cizarra

Somos demasiadas cosas en la memoria y el presente se agolpa en un umbral demasiado estrecho. Todos caemos hacia adelante como una piedra de cuatro kilos en el pecho de una periodista.
Inimputables, todos somos inocentes, interdictos, canallas simples y corrientes, como un piño de cabros flaites que no tienen más que el prejuicio como moral. Una moda; la tribu urbana del ridículo tatuaje aborigen posmoderno y en la esvástica, el dolor de ser sudacas mal educados por un estado-nación callampa, con el cóndor y el huemul enfermos de muerte.
Entonces, se es mejor por cosas básicas, accesibles, como asumir el rol de niñito hombre que no le gusta prestar el cuerpo, como las niñitas de Chile que sí deben hacerlo para el abultamiento de la raza, como postula la Ena.
Son las leyes de la vida. Los nenes con los nenes y las nenas con las nenas, mientras pelan papas.
El chulerío como carne de cañón aguanta, aguanta, aguanta incluso que el Colo, el eterno campeón, se convierta definitivamente en una rata embardunada con la caca de una alcantarilla llamada sociedad anónima.
Está la cagada y no es culpa de los temporeros que crían a su hijo en la medida de lo posible. Porque todo es en la medida de lo posible, y lo más posible es que un tremendo huracán de imbecilidades continúe arrasando nuestra maldad en el alma, y la convierta en maldad en el cuerpo, en una ira loca, en una furia bizarra, en una cosa que no es de uno sino del mal viaje que se pega en la mollera una vez que ha sido sometido al “milagro de la vida”.
Eres chileno, y no te queda otra. Has nacido en la provincia señalada que hace un rato es un pescado con hombros, un huevo frito en moto. Chile no existe, y los que acá estamos, intentamos mantener la realidad a punta de violencia.
Violencia que recrea estado, violencia que recrea resistencia. Somos frágiles, tan frágiles en nuestra total demencia, en nuestra pataleta feroz, en nuestra resignación igualmente apremiante. Estamos así, para el fregado y el planchado, para la criminalización y la victimización.
Y los monos con navajas de multiplican para señorear la pobla, el patio de la casa, la esquina de la plaza, la pasarela, y así en la oscuridad del abandono, hacer la maldad como a de lugar, en un pensamiento vacío y triste, desesperado.
Y cuando una exige legalizar el control de plagas, restablecer el artículo 119 para parar el escándalo de que unos asesinos en 1989 lo hayan derogado para perpetuar la pobreza, ese pilar donde se sostienen los poderes fácticos y su “obra”, nos hablan de “respeto”, de “humanidad” de “vida”.
Más “Techos para Chile” y una Teletón anual que se conmisere de lejitos y por depósito bancario de la simiente vertida en descampado con fulminantes pesticidas. De los rotitos mutantes, del bastardaje que chistosísimamente se cree puro en su inopia, en su inexistencia, y que como flor del mal, expulsa su veneno sobre la debilidad de Zamudio, aún más inexistente en su minoría menor.
El poder transita y se agolpa en un umbral demasiado estrecho, el poder se obstruye a sí mismo y reverbera hasta salir expulsado hacia adelante, como esa piedra de 4 kilos, lanzada por un niño de 11 años en Rengo.
A lo Pavone
(De La Noche)
Mejor escuchas a Rita Pavone. Mejor si bailas y no te preocupas de lo que dice, porque sabes que no resultará ser otra cosa que la humanidad misma y su amor universalmente italiano, apasionado, desesperadamente optimista. Eso por mientras yo te hablo de política, porque es lo que la lleva. Criticar en un poco más de 2 mil caracteres, para ser shuper, y estar en la movida.
Te puedo decir que lo de Aysén es una cosa que pasa en un país de mierda como el nuestro, y que definitivamente, Atacama por el norte y Biobío por el sur, debieran independizarse de Chile, porque los administraidores del poder están hasta el copi sólo con Santiago.
Y que si eso pasa, que Chile se trasforme por fin en ese minúsculo país donde los elegidos pueden tomarse los copetes sin culpa alguna, mientras las regiones son asoladas por aludes, tsunamis, o empresas saquedoras: mineras, pesqueras y forestales, se asegura la decadencia protagonizada por clientes, usuarios, y proveedores de servicios, porque todos somos eso por acá, en la zona centro centro del país.
“No Money, no honey”, entonces el reino de “Jamás Nunca” mantendrá expropiada la tierra, bajo secuestro a sus habitantes, así estos se envalentonen izando banderas azules con dorado; la una con la cruz del sur, la otra con una solitaria estrella en honor al laicismo de León Gallo.
Todo lo que diga quedará en eso, en un manifiesto simpatizante, en un saludo a esas banderas parecidas en diseño y fondo. Porque las cosas inertes no se mueven, porque la muerte es para siempre y una vez que sucede, ya no tiene remedio.
La Pavone sonará más fuerte, se escuchará con su canto hermosamente histriónico entrando como aliciente y como venganza, porque la obra es eso, una afrenta al tiempo espacio. Y te recordaré para estar tranquila, que los rusos hicieron florecer una flor de 30 mil años, y se encontraron con el lago Vostok que tiene 20 millones de años, cavando 3.768 metros.
Entonces pensarás que nada es tan grave. Y de la Pavone, te pasarás a Sasha Grey, a Sandrita Romain, a la Kery Sable. Despertarás contento, mirarás el festival con cierta complacencia. Te reirás en el Transantiago. Comentarás las noticias freak de Publimetro, e incluso lo de la flor y el lago.
Dirás lo imprescindible del día. El chiste misógino, el único sin represalias ni prejuicio, el con inmunidad e impunidad. Y seguirás tu día, mirando a los vagos como en un zoológico, y encontrarás tierno que los perros te bailen por el resto de pan con jamonada supercerdo.
Y así andarás por la vida, como una canción de la Rita Pavone, con la humanidad misma y su amor universalmente italiano, apasionado, desesperadamente optimista.
viernes, 23 de marzo de 2012
La realidad y la verdad

La verdad no es lo mismo que la realidad. Los hechos no tienen la profundidad de las razones que dan curso a lo que en evidencia sucede. Puede parecer irónico ¿Pero no parece ser una parodia esto de estar vivos?
Siempre he creído en que el objeto antecede al deseo y que lo material supedita a la ficción. Que en definitiva los ideales por sí solos no existen, porque siempre son motivados por algo existente, tangible, de facto. Que “el yo pienso, luego existo” es una estupidez. Porque para pensar hay que existir primero que nada. Tener un cerebro, un cuerpo, que sea capaz de posibilitar dicha tarea.
Ustedes pensarán a estas alturas, para qué la paja. Para qué si el tiempo apremia. Si las líneas de esta columna escasean y el jingle es imperativo.
Simplemente porque me parece necesario tenerme a mi misma como aval de lo que pueda decir. Ustedes saben lo que es nacer solo y saber que se morirá solo también.
Ustedes y yo somos cuerpos, que aunque intenten conceptualizarse, venderse, enmarcarse dentro de una ideología, tienen una capacidad material única y perecible.
Que las cifras sean un bastón para aquellos que no pueden sino ganar o perder a modo de estafadores, como las madres que utilizan a sus hijos como razón de vida, es algo que ha dado vida y cuerpo al 9/11, al 27/2, al 8,8, a los 33, al 24.500-03.
Nos hacen creer que la caridad es algo positivo, porque no somos capaces de darnos cuenta, que al igual que trabajar por chauchas, que prestar el culo, que hacer la pata, que mendigar justicia, estamos colaborando con la mentira. Con la construcción de sucedáneos de verdad.
Una forma de salvaguardar la mediocridad de todo discurso insípido, intrascendente, pedestre e inmaterial. El fantasma del miedo a no ser verdad, una entelequia dispuesta a ser derrocada por cualquiera, que infarta a quienes quieren construir el mundo según sus parámetros.
Es ahí donde el número encaja perfecto, haciendo historia, planteando fechas y muertos, estadísticas y gráficos, estimaciones y proyecciones. ÉXITO.
La miseria ha tenido varios managers. La religión, las instituciones gubernamentales, las no gubernamentales, las estrellas del rock, del pop, los escritores de poca monta, los animadores de televisión, los políticos. Porque la miseria es un discurso patético, improbable, maldito. Que no debería existir siquiera, PORQUE NO ES PARTE DE LA VERDAD.
Se basa en las diferencias de clases, en la usura, la explotación, LA MALDAD.
Es una realidad que existan los pobres, pero la verdad es que no deberían existir.
Es una realidad que haya chilenos y chilenas carentes de soluciones habitacionales, de salud, educación y trabajo, pero no es razonable que esto suceda.
Es real que hay gente que gana propinas, que sufre necesidades, que padece de dolores insufribles, pero no es verdad que eso sea parte de la vida.
Es una realidad que hay lisiados, es una realidad que tenemos un estado mediocre, de funcionarios mediocres, y un mundo de gente cobarde, que teme ver la verdad.
La verdad encara un duelo, una pena, un trabajo. Hacer frente a la cobardía, a la pereza, al conformismo. Despertar de la siesta y la modorra para atacar el objeto, la materia codiciada, que aunque enmascarada en la entelequia del dinero, en el concepto de codicia, de usura, de poder, forma parte de todo acceso al deseo mezquino de realidad.
Es real que hay niños que sufren y se arrastran, pero la verdad es que la religión, las instituciones gubernamentales, las no gubernamentales y las privadas, las estrellas del rock, del pop, los escritores de poca monta, los animadores de televisión y los políticos capitalizan el dolor de todos ellos para hacerse ricos y famosos.
martes, 6 de marzo de 2012
O-mama!!!!
Se dice que la mamá no es la que pare sino la que cría. No obstante los créditos para la progenitora no pueden ser obviados tan fácilmente. ¿De dónde sacó Barack Obama su “We Can” y su feroz sex a pell? El primer negro en la Casa Blanca, ha sido majadero al afirmar que fue “abuelado”, evitando así, hacer alusiones a su madre biológica que mantuvo una postura bastante controvertida en un Estados Unidos belicoso, tradicionalista y reaccionario frente a todo lo nuevo.
¿Quién es realmente la blanca que a comienzos de los 60 se atrevió a contravenir todas las costumbres de la época y tuvo un hijo de un negro? (y después de un indoneso,Lolo Soetoro, un estudiante de geografía indonés con quien tuvo Maya Soetoro-Ng)
En primer lugar esta mujer tuvo nombre de hombre. “Stanley” Ann Dunham, y creció yendo a una iglesia Unitaria izquierdista cerca de Seattle. El templo que estaba localizado en Bellevue, Washington, era apodado “la pequeña iglesia roja”. La escuela a la que asistió durante la secundaria en Isla de Mercer, era un reducto de profesores marxistas. Luego, fue a la universidad de Hawai en Manoa, donde estudió antropología, abrazando la teoría crítica.
Radical en su postura, sus estudios sobre interculturalidad fueron tomados con el rigor profesional que es debido y los “ethnocentric” se hicieron carne cuando Ann conoció en su clase de lengua rusa a Obama padre, proveniente de Kenia. El sexo interracial, ese que a todos hasta hoy, a pesar de vivir en una cosmopolita aldea global, logra sorber las ansias y hace clickear los tags con esta rotulación, fue el epítome del rechazo que Ann practicaba con respecto a las normas sociales, el cristianismo y la familia tradicional.
Finalmente el “estudio de campo” la convirtió en madre de Barack en 1961. Esta mujer se adelantó a la ficción de “Adivina quién viene a cenar” de 1967, film que muestra la difícil tarea de insertar a un negro dentro de una familia blanca.
La madre de Barack Obama gustaba de lo bueno, lo podemos ver en la insistente rebelión contra el racismo que acuñó para disfrutar de los beneficios de los hombres con piel de chocolate y luchar por sus derechos civiles.
Esto mismo hace reflexionar en que esta mujer lucía su talento al escoger lo mejor entre las múltiples alternativas. Aliada de la anarquía, “compañera de ruta” como se autodenominaba, y devota practicante de la liberación sexual, Ann Dunham fue mítica dentro de su Universidad, pues planteo una radical oposición a los convencionalismo e incluso se desnudó como una verdadera pinup para ser fotografiada por uno de los amantes posteriores al padre de Obama, “Franck”, el señor que se ha apuntado en más de una ocasión como el mentor comunista del presidente negro.
Ahora podemos entender el porqué del silencio de Obama, quien podía ser perjudicado por los caza escándalos, que hacen comidillo de las disipaciones tanto de los políticos que se atreven a ocupar el cargo más importante del orbe, como de sus parientes. Sin embargo en una oportunidad Obama fue consultado acerca de qué correspondía su madre para él, a lo que contesto diciendo: “Los valores que ella me enseñó siguen siendo mi piedra angular cuando me instalo sobre el mundo de la política”.
Ana Dunham erotizando la política a mitad del siglo pasado


¿Quién es realmente la blanca que a comienzos de los 60 se atrevió a contravenir todas las costumbres de la época y tuvo un hijo de un negro? (y después de un indoneso,Lolo Soetoro, un estudiante de geografía indonés con quien tuvo Maya Soetoro-Ng)
En primer lugar esta mujer tuvo nombre de hombre. “Stanley” Ann Dunham, y creció yendo a una iglesia Unitaria izquierdista cerca de Seattle. El templo que estaba localizado en Bellevue, Washington, era apodado “la pequeña iglesia roja”. La escuela a la que asistió durante la secundaria en Isla de Mercer, era un reducto de profesores marxistas. Luego, fue a la universidad de Hawai en Manoa, donde estudió antropología, abrazando la teoría crítica.
Radical en su postura, sus estudios sobre interculturalidad fueron tomados con el rigor profesional que es debido y los “ethnocentric” se hicieron carne cuando Ann conoció en su clase de lengua rusa a Obama padre, proveniente de Kenia. El sexo interracial, ese que a todos hasta hoy, a pesar de vivir en una cosmopolita aldea global, logra sorber las ansias y hace clickear los tags con esta rotulación, fue el epítome del rechazo que Ann practicaba con respecto a las normas sociales, el cristianismo y la familia tradicional.
Finalmente el “estudio de campo” la convirtió en madre de Barack en 1961. Esta mujer se adelantó a la ficción de “Adivina quién viene a cenar” de 1967, film que muestra la difícil tarea de insertar a un negro dentro de una familia blanca.
La madre de Barack Obama gustaba de lo bueno, lo podemos ver en la insistente rebelión contra el racismo que acuñó para disfrutar de los beneficios de los hombres con piel de chocolate y luchar por sus derechos civiles.
Esto mismo hace reflexionar en que esta mujer lucía su talento al escoger lo mejor entre las múltiples alternativas. Aliada de la anarquía, “compañera de ruta” como se autodenominaba, y devota practicante de la liberación sexual, Ann Dunham fue mítica dentro de su Universidad, pues planteo una radical oposición a los convencionalismo e incluso se desnudó como una verdadera pinup para ser fotografiada por uno de los amantes posteriores al padre de Obama, “Franck”, el señor que se ha apuntado en más de una ocasión como el mentor comunista del presidente negro.
Ahora podemos entender el porqué del silencio de Obama, quien podía ser perjudicado por los caza escándalos, que hacen comidillo de las disipaciones tanto de los políticos que se atreven a ocupar el cargo más importante del orbe, como de sus parientes. Sin embargo en una oportunidad Obama fue consultado acerca de qué correspondía su madre para él, a lo que contesto diciendo: “Los valores que ella me enseñó siguen siendo mi piedra angular cuando me instalo sobre el mundo de la política”.
Ana Dunham erotizando la política a mitad del siglo pasado


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