viernes, 20 de febrero de 2009

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Estimadísima Karen:

Como lector de distintos diarios virtuales me he estado topando con algunos artículos tuyos en El Clarín y hoy día te leí en El Mostrador (Patudismo...). De lo que te he leído, algunas cosas muy notables, este me ha parecido el más débil de tus artículos. Debo aclarar algunas cosas: a pesar de que trataré de ser objetivo sé que es imposible, nuestras categorías a priori, esquemas mentales heredados, subyacentes y condicionantes, eliminan la posibilidad de acceso neutro y puro a la realidad. La Física cuántica ya lo expresó con validez empírica: no existe el observador neutro; el observador construye la realidad, es decir, el Mapa de la Realidad. Y vivimos en el mapa, no en la realidad. Otras dos cosas: 1.- Conocí la Cuba de Fidel hace unos cinco años atrás y conviví con cubanos comunes y corrientes de poblados interiores y de la misma Habana durante unos meses. No fue un viaje burgués, pues ni siquiera soy un petite burgués, no me dan las finanzas, fue por otras circunstancias ahora largas de explicar; y 2.-Te encuentro fantástica: inteligente, apasionada, poeta y además bellísima...Respecto de 1: creo que tu visión de Cuba obedece más a datos de tu voluntad e inclinaciones intelectuales que a una vivencia in situ de lo que es la vida de los cubanos. Lo que yo viví fue una decepción mayúscula de la revolución. La mayoría de los jóvenes sueña con salir de la isla, pues están hartos de la cultura dirigida por el Estado a través de unos pobres y mediocres medios de comunicación (TV cuba y otro canal idéntico, y Granma, para los turistas más que nada, al interior no llega, y Juventud Rebelde, cuyos usos son fundamentalmente en los baños pues el confort, que tú y yo usamos, es un artículo de lujo extremo). Los hospitales, las farmacias y los policlínicos son paupérrimos, salvo los hospitales para extranjeros que son de primer nivel...etc, etc. Nuestrro Trotsky está prohibido, la filosofía occidental está prohibida por ser filosofía burguesa...hay cientos de prohibiciones que van desde conversaciones prohibidas hasta la mayoría de la cultura que está prohibida para la gente común. Fidel le teme al pueblo, seguramente también lo ama y se comporta como ese amante celoso que por amor controla neuróticamnete los pasos de su amada. Cuba, en un 75% no es modelo de sociedad revolucionaria y desalienada. Tu diagnóstico de Chile lo comparto: el neoliberalismo ha colonizado y contaminado salud, educación y todas las manifestaciones de la cultura haciendo de Chille una sociedad hipócrita y decadente, modelo de la descomposición que los sistemas económicos pueden producir en una formación social. Pero no creo que la disyuntiva sea o modelo chileno o modelo cubano, si es así estamos muy cagados y sólo nos quedaría orar por el advenimiento de las profecías mayas. Lamentablemente las revoluciones se hacen conservadoras después de unos pocos años. Fidel lleva 50, o 49 con un año 50 de bonus track. La verdadera revolución implica un cambio de paradigma epistemológico, una percepción nueva de la vida basada en principios sistémicos que están más allá del marxismo clásico y el estatismo burocrático que reemplaza la voluntad de las mayorías por el mesianismo de una minoría supuestamente ilustrada (adoctrinada, en todo caso). Cuba y su modelo están en decadencia y en peligro terminal no por el boicot del imperio sino que por el descontento popular que se anida por todas partes y que el Estado se esmera en controlar. El modelo chileno con toda la segregación y pobreza espiritual inducida por los media tampoco puede ser modelo, es insustentable. Pero tenemos una ventaja sobre Cuba, acá podemos hacer públicas nuestars críticas y tenemos múltiples medios para expresar nuestro descontento sin temor al presidio o la cesantía (por lo general)...

P.D. Un día en Cuba pregunté si alguien por ahí fumaba marihuana, pues estaba verde, los cubanos se asustaron mucho, me pidieron que jamás hablara de eso, que las penas por consumir la "hierba del diablo" eran peores que por disentir con el sistema, que ahí nadie fumaba y me miraron como si fuera un enfermo.

Tu admirador.

Karen Hermosilla Tobar
Hoy a las 19:51
Precioso. Jamás abogué por el sistema cubano. simplemente digo que chile es la antítesis de este modelo y no por ello pasa a ser otra cosa, sino una dictadura, esta vez del capitalismo. Lee comprensivamente mis articulos por más livianos o "debiles" pues entrañan juegos de palabras que no son mera retorica o barroquismo del lenguaje, sino tb desviaciones de lo que son los discursos habituados a contraponer y defender uno u otro modelo. Intento que seamos menos hipócritas. te planteo que fidel por último es un hombre mito. un tipo del que se sabe demasiado, por lo tanto es fácil de manipular, tanto como para él es fácil manipular su construcción. es una automarioneta, lleva los hilos. por no gozar de las trampas del neoliberalismo, puede cercarse con reglas puestas por el mismo. esa aleación con si mismo nos da ciertas señas de que la elección no está en la sola variedad y el azar, sino en lo firme e inmanente que sea la necesidad, el fervor, el deseo. esto es politica y prefiriria no adoctrinarme en posturas dialécticas o basadas en una verdad justiciera que nada aporta a la realidad del poder.
por que es eso y nada más. está por sobre el bien que dice perseguir y el mal por el cual se intenta alcanzar.

Cuba a mi me servía para dar un determinado mensaje referente al cuestionamiendo al estado capitalista, tan mortal como el estado comunista, siempre enemigo de la "revolución permanente" de la que tanto me convenso, porque es ahí donde radica la clave de todas mis columnas, en la desacreditación de las plataformas que no sirven realmente para el desarrollo cabal de la especie humana. del deseo y la pulsión de vida, no de acumulación ni de historia; el pasado carente de pudor en su constante situación de descrédito. Es presente el que importa. la microdosis de poder nos domina a nosotros convirtiendonos en donadores de sangre por así decirlo, otorgando la responsabilidad a otro. quizas seria buena una plaga de hombres y mujeres mito. quizas sería bueno menos creencia en la perfección de un modelo.

Te insisto en que no caí en la defensa del regimen de fidel, pero si en determinar que el estado chileno capitalista, tampoco es la gloria y en eso seamos sinceros.

de todas formas "admirador" te sugiero que hagas el ejercicio de ficción política y pienses que pasaría si en cuba los bloqueos y embarcos hubiecen acabado hace un par de decadas, como ocurre más viciosamente en chile con el impacto de la contrarrevolución capitalista instaurada por pinochet. ¿cuba sería la misma? seria tan irresponsable y usurera con sus patrias? no lo sé. pero hay un espiritu y una voluntad, un sueño en esa pequeña isla, que es heroico y verdaderamente me motiva a ver esos sacrificios como pequeñas ofrendas, a diferencia de chile que peca de ganador y se queda solo con su ambición de vagabundo mutante, sino de un zombi, frenético por levantar una empresa desde ya fracasada.

saludos

miércoles, 18 de febrero de 2009

El patudismo chilencis (el colmo del ridículo y de la desverguenza)




Por Karen Hermosilla

Debo reconocer que soy un borrego. Que caí redondita en los sampleos de un horrible gingle, siempre obsesivo: "todos contra Fidel". Pero eso se acabó. Por decirlo de alguna forma y apelando al saber popular, el pico en el ojo que me metieron los "líderes" de opinión no hizo más que romperme el himen miope y sacarme las legañas purulentas de rompe y porrazo. Los bufones del poder que se encargan de desinflar la pelota con portadas robadas a incautos creativos populares y con un diseño de pésima factura, The Clinic, se encargó de instalar un criterio errado de lo que es el pensamiento libertario, dándole bombo a un par de raperos chorizos que se rieron, a dos páginas, del fiero totem comunista , "dictador de izquierda", que curiosamente no los mandó a tronar como haría cualquier espécimen de tal investidura.

Ya hemos visto como el señorito Gumucio ha hablado hasta la saciedad de la isla en el pasquín acróbata, y hace poquito en el Artes y Letras de El Mercurio, sus asociaciones libres lo llevaron a comparar apátridas judíos con balseros gusanos, unidos en su afán de crear una patria por medio de la literatura. Brillante. Yo nada más llegue hasta "la isla en un mar sin orillas" de Nietzsche, y a pensar que el lenguaje es un braceo constante sobre las tempestuosas aguas de la incomunicación. En fin.

En El Mostrador, el columnista Javier Campos ha tirado de a poquito, como maestro zen anfetaminado, el veneno anticastrista, utilizando a lo menos 5 columnas de opinión para refrendar el valor repúblicano y democrático que ensalza a nuestra nación en contra posición con la abominación antiética del barbudo octogenario.

Todos podemos opinar lo que nos plazca, aunque los argumentos que utilicemos en conflictos ajenos, lejanos y peludos, sean tan reduccionistas como cuantitativos, basados en la libertad del mercado, o en la jactanciosa bonanza del Chile post Pinochet; las grandes alamedas del niño símbolo del sueño americano, Patito Navia, como si creyéramos realmente en el milagro chileno, cegándonos a esa alarmante cifra de desempleo, de delincuencia, de mala educación, de farmacias y recetas medicando fuertes medicamentos con estrellas rojas y verdes, glamorosas gracias a Elvis y la Monroe.

En una isla que tiene salud, vivienda, trabajo y educación de primera línea garantizada, en donde su cultura es tan celebrada como su feria de La Habana, no se puede ser rebelde sin pedir otra cosa que objetos de consumo y membresias chabacanas, que los chilenos consiguieron por allá por los ochenta, gracias a "la cámara viajera" del judio regalón que llegó a cada pueblito del entonces requete tercermundista chilito, con blue jeans y su hit bailongo -las mismas chucherías que ofrece a esa gran comunidad latina hoy en Miami- y a la promesa del Papá Mono de un tele y una bici para tutti. Hoy es más complejo. Todo se consigue por medio de los créditos de consumo y el dinerillo plástico, ídem a las fichas de las pulperias.

Nos metieron en este entuerto. Nos metieron la cuchufleta capitalista y cuando ahora era cuando para avanzar en las libertades individuales, como aliciente y en coherencia al libertinaje y la usura mercanchifle, se hicieron las guaguas. En vez de aceptar que los nichos de consumo cultural crearon a un frankinstein social, en donde los valores son al gusto del cliente, pusieron no solo el dedo sino que toda la palma para tapar el gigantesco sol de la verdad. Los jóvenes están tempranamente sexualizados -ya hicieron su aporte los pederastas, estúpridos y poderosos- pero no por ello la anticoncepción es libre, la educación pertinente y el aborto una opción real dentro de la política de salud pública. El país es altamente consumidor de fármacos sujetos a prescripción, pero la mojigatería legal ha categorizado como droga dura a una planta natural más vieja que el hilo negro, sin reconocer que en el uso de marihuana, estamos de igual a igual y mano a mano, ya que los hijos de nuestras "autoridades" no solo consumen, sino que la trafican.

Fidel, con todo lo cabrón que ha sido ha llevado un proyecto de país fidedigno y popular, pobre, pero honrado, cosa que poco y nada se maneja en esta tierra donde todo se encubre con el manto de la farándula, y la prensa amarilla sigue construyendo, con o sin Cuadra, efectismos de cartón, convirtiendo a los aviadores de la Fach que rompen huelga en Lan y hacen doble turno para cuidar los bosques plásticos de Celco, en verdaderos mártires, en grito de lucha contra los bajos salarios, habiendo profesores, periodistas, jornaleros y un cuanto hay de profesionales sin estado ni privada en donde puedan trabajar dignamente. Una tierra en donde la televisión es un acontecimiento histórico que materializa la soberanía nacional, en donde Pepe Bernales es enaltecido con la categoría de beato y Pinochet tuvo una muerte plácida y bien asistida en un hospital hecho para él, siendo enterrado con los más altos homenajes quedando para siempre en la completa impunidad. Una tierra en donde las Fuerzas Armadas tienen manga ancha, a razón de su modernización, para licitar entre los mismo funcionarios activos o en retiro y hacer lo que le plazca con esta misma tierra, vendiéndola al mejor postor, con una intromisión mínima del Ministerio del Interior. Una tierra en donde la Magna gremialista sigue imprimiendo su halo fascista, y la palabra hecha ley es tomada por las mismas castas antropófagas, los Perez Yoma, destinadas a oficiar el terrorismo de estado, viendo la paja en el ajeno ojo de los mapuche o del pueblo indefenso que gallardamente defendiera Victor Jara.

¿Y dónde, dicen estos adminis-traidores, si no es precisamente aquí, hay Dictadura?

Somos la delicia de las demás naciones, "el colmo de los ridículos" para Fidel, y para mi también. So sorry. Es entendible que quien cantaba "Por qué no se van" apelando tangencialmente a los snobistas e inciliados envidiosos de la suerte de sus amigos en Canadá, Suecia, Francia y hasta Cuba, haya terminado en México. Es entendible que el más alto premio para los jóvenes, sea una beca en el extranjero, y oh¡ casualidad, como destino recurrente Cuba y su prestigiosa escuela de Medicina. Es entendible que uno de los cargos más codiciados por los reyes del conducto regular sea una Embajada, o una agregaduría, que reconozco, sería mi sueño dorado de ser una chica seria.

Lamentable somos el ñoño mejor alumno, ese que para que le vaya bien se engrupe al profe de inglés con una manzanita roja por fuera y podrida por dentro, el cabrito solitario que se va al "patio de los cagaos" a comerse su colación, que siempre es el mismo muchachuelo amateur, pero encorsetado en la soberbia y a pesar de ello igualmente segundón, acomplejado, envidioso, escalador, patúo en su constante pelambre, medrocrizado por ser la "copia", y nada más que la copia... feliz del edén.

domingo, 15 de febrero de 2009

sábado, 14 de febrero de 2009

El Borracho de Cuming




A un borracho rancio de Cuming o the tipical food


Señor tempestad: le gusta la del burro
Se cree estibador y no es más que un reptil cervecero

Creía que solo usted tenía derecho

Señor temporal frío: ¿Cree que con una cacha furiosa me haría sentir ultrajada?
se equivoca conmigo entonces
Cada yaga que quedo tras su misógina estocada
me recuerda a los niños malditos y achurrascados
bajo las faldas de una vieja gorda y grosera

Me acusó de calienta pichí
me trató de pendeja estúpida
de liberal al peo
me comparó con neoyorquinas trepadoras de seriales del cable

Mientras yo quería sus manos en mi cuerpo y menos pelea
menos discurso de flujo y reflujos gubernativos

Mientras yo penaba y sucumbo por su fragilidad
por su hermosura de crío guacho

y en sus ojos que dicen tanto me quedé pagando su infierno

Cuando quería su calor lejos de la bulla
De las purulentas y aciagas canciones de ese viejo gay y vagabundo
Me trató de ramera
de putita
me echó la foca encima
me mandó a la cresta

¿Qué hago con mi cariñito? ¿Este que irresponsable y bastardamente
-Usted señor tártaro insensible-
ha inoculado?

Pero usted no es más que un borracho rancio de la subida Cuming
Un semejante que de tanto estilo
Se puso torvo y manoseado

Pronuncia perseguido
mirando hacia ambos lados
Sus temores
en frases inacabadas y feroces como un eructo

a quien quiera oírlo
a quién quiera compadecerse
Y me dice a mí desvergonzada
¡el patuo¡


Acérqueme su cuerpo saltando como sapo mojado
Vengase y vénguese
en mis faldas invisibles y rosadas

Cartílagos nasales destruidos de química
atrancan el aire rancio y amarillo de la Hiroshima implícita
ese bullir excelso y tapizado de adioses de cartón

La realidad lúdica inquietamaniacaseductora
es una lenguaacalambrada
bífida y larga como una serpentina
Sus carnes violáceas están carcomidas como baúl verde

Me calmo para sentir piedad, horror – lástima _ ira -compulsión
por verme en un barucho roto y muerto
huido y ciego de dolor

Y te llamo
borrachito cumingsero

“Sumérgete en mí
Ahógate
expande mis deltas
recita mis senos
declama sobre mi montaña de venus morena

Tartamudeando en mis oídos
repíteme, repite repíteme...
equivócate de brazo de mano de pierna
e inúndame de nuevo los surcos constreñidos
Agarrotados, rotados
Derrotados”

Pero no eres un poeta
Ni siquiera eres un hombre
Eres un borracho de Cuming que me echa la choreá
Un señorcito empecinado por olvidar su porteñitud
Un fiscalito residencial gastándose el sueldo en mala cerveza

Saltas croando bajo mis faldas
No puedo pedirte más
harás salir verrugas en mi cara y condilomas en el revés de mi culo.

miércoles, 11 de febrero de 2009

LA IGUALDAD DE LAS DIFERENCIAS



clikee sobre el estensil

Con dinero y sin dinero



La formula Aristotélica: arkos y arkomenos (el que manda y el que es mandado), se reproduce a lo largo de los siglos bajo dos parámetros que se entremezclan: Determinismo sexual, y solvencia económica. Vale decir que nos encontramos anclados a una base de obsesiones sociales que repercuten en distintos ámbitos de la vida pública y privada. Se ha confeccionado un yelmo que recubre las cabezas humanas, y que hace “agachar el moño” a fuerza de una suerte de condena: El sometimiento a razón de clase y género, como artificio necesario para armar el puzzle social.

El posmodernismo y la era global lejos de haber diversificado la experiencia humana, la ha homogenizado con dogmas fariseos y repulsivas leyes económicas, que a su vez potencian nichos de consumo, que nos dispersan y confunden, convirtiéndonos en trabajólicos acomodados en el crédito y la usura, que nos lleva a actuar como tribus anarkoestúpidas, plagadas de fetiches siempre en compra-venta. Estas divisiones solapan la igualdad que tenemos ante la muerte, lugar donde finalmente el género humano consigue la ansiada democracia.

Buena parte del enturbiamiento de las relaciones entre hombres y mujeres tiene que ver con las diferencias de clases. El sarcástico escritor anarquista, Roberto Arlt, lo dice no sin gracia: “Para el señor Bourget, el hecho de que la señora X engañe a su marido con el vizconde X, es disculpable; y no solo disculpable, sino también artístico, porque el engaño se lleva a cabo en una sala donde hay cuadros que valen arriba de un millón de francos”. Distinto el destino que corren las adulteras de clase media, que son sancionadas con rigor musulmán por su familia y vecinos y para las más desafortunadas el “femicidio” es el resultado de su liberación.

Es el mercado el que nos induce a la fantasía de sentirnos “especiales”. Aún más a las mujeres que ven en la posesión material una posibilidad para validarse y tener la ilusión de cierta horizontalidad con respecto al varón. Lo que hay que tener claro es que el mocetón “enchapado a la antigua” murió con las primeras leyes de paridad en el primer mundo y que el proveedor se quedó en un pasado pretérito, sobreviviendo solamente su postura de macho cabrío.

En este punto es donde existe una trampa muy bien utilizada por la estructura patriarcal y por ciertos machos pillos. Conocido es el caso del bello Marcelo, chapucero de antología, brillantemente perfilado por Werne Nuñez en sus Crónicas de un subnormal para gente inteligente. El tipo engañaba a jovencitas cuicas de diversas universidades, de mar a cordillera y de norte a sur, con el afán de buscar subvención a sus viriles caprichitos.

Siempre ha existido este adorable usufructuador. Las tías ricas para Henry Miller fueron más atractivas que las parroquianas de la Rue Montparnasse. Porque uno es lo que tiene en el bolsillo. Y ni pensar si uno lleva nada más que bolitas y tachuelas oxidadas.

Cuesta ofrecer el “amor de pobre”, el de piruja, porque las tías ricas, es cierto, son tratadas de otra forma. Son cenicientas con un par de Manolo Blahnik y como dijo Flaubert: “Uno no se acerca a una mujer acorazada en trescientos mil francos con el mismo desparpajo que para dirigirse a una modistilla”.

Lejos de creer que el avance del tiempo y su collage variopinto ha chasconeado los parámetros helénicos, el asalto al poder realizado por la mujer, que alcanza el paroxismo con Sex and the City y en nuestro país con la primera magistratura de uno de estos ejemplares (que muchos creemos, su liderazgo no alcanzó ni para primera dama), nos convirtió a decir de Norman Mailer “en ese tipo de hombre que a mí me entristecía cuando era joven, ese que tenía que trabajar de nueve a cinco de manera aburrida y nunca era dueño de su destino", para levantar la dulce empresa amorosa, chicoteando los caracoles aspirando a ser mecenas de un joven y robusto poeta, que como Balzac, quizás escriba un libro o se apiade finalmente y cambie sus calzoncillos cada dos días, o para demostrar algo, esto, aquello, con un cándido afán reivindicativo para dejar de ser ciudadana de segunda clase. Lo que es a mí, no me preocupa ser ni de tercera, porque como una reina, con dinero o sin dinero, hago siempre lo que quiero, así sea que la pobreza entre por la puerta y el amor huya por la ventana. Tarde o temprano volverá con un par de cebollas.

domingo, 1 de febrero de 2009

tan mamona y tan llena de sentido

cuando las palabras me huyen por la tortura que han sufrido en la punta de mi lengua, llega Rumel a recordarme porque las amo tanto. Por que soy la muñeca satánica. La que sufre para hacer sufrir. la que confunde risa con llanto..."y en el milagro de mi encantamiento se aroma de rosas las alas del viento" porque precisamente en el misterio, en la tiniebla de la duda, está la posibilidad de que sea, sin importar si es de día o de noche, una luz la que disipe todo con una claridad abrazadora.