jueves, 11 de marzo de 2010

ENCONTRAMOS AL TALO¡¡

QUE NO MUERA EL ESPIRITU CONSTITUTANO¡¡¡

La historia cuenta que talo volvió a la vida como lazaro cuando destaparon una botella de ron saqueada por algunos justicieros.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Gracias al Terremoto





La orgia de imbecilidad criminal no se hizo esperar. La incapacidad de las “autoridades”, la lentitud de las instituciones, la estafa de las inmobiliarias, el usufructúo de las empresas, el “pillaje”, nueva y ridícula palabra utilizada hasta la saciedad en los informativos, dan cuenta de la verdadera y letal falla que afecta al territorio chileno. Un daño estructural en la moral de nuestro país, que ha visto caer a pedazos un modelo económico que hoy, producto del telúrico, ha evidenciado la incompetencia y rapacidad de sus suscriptores.

Para qué seguir con las críticas al gobierno saliente. Pará qué. Si sabíamos que a la gordis lo único que le faltaba era un terremoto. Además, si queremos escucharlas, sintonicemos a Tomas Mosciatti despotricar en contra de la ONEMI, que liderada por el doble de la Elvira, ha caído en errores imperdonables que hacen que esta sigla pueda ser decodificada como la Oficina Nacional de la Estupidez, la Mentira y la Incapacidad.

“En la cancha se ven los gallos”, que han resultado ser gallinas cacareando, colapsadas y sobrepasadas por las circunstancias.
Siempre he dicho en cada una de mis columnas que es innecesario confiar nuestra existencia al Estado, y ahora como se ha podido verificar, de nada ha servido ser ciudadano chileno, pues la vida y el bienestar han tenido que ponerse al final de una larga fila, encabezada por los patrones, que aterrados del Frankenstein social que crearon con sus prácticas neoliberales, claman por resguardo a la propiedad privada.

Como siempre el ciudadano de a pie, que en esta situación está de bruces o de poto, es el que se encuentra en tela de juicio. El debate está en qué resulta más asqueroso, el acaparador que se lleva las 18 cajas de leche que hay en todo el supermercado, o el idiota que carga un plasma, que de seguro no tiene valor nutricional y que ni a las brasas conseguirá buen sabor. Pero todos sabemos que no es nada más que un síntoma, una representación de lo enfermos que estamos, una huella de la contrarrevolución capitalista, una manifestación de nuestros traumas económicos, una señal, como lo fue el triunfo de Sebastián Piñera.

Parece surrealista, parece sacado de la ciencia ficción, parece una acción de arte, parece, pero no es. Es la hiperrealidad que con 8.8 grados logró hacer subir la fosa séptica en donde se guarecía el alma nacional, porque podemos seguir bajo el rasgo humano que tanto nos caracteriza: la hipocresía, y repetir como buenos esbirros tras Kreutzberger “Levántate Chile” o mencionar emocionados que “Chile ayuda a Chile”, pero sabemos que no es cierto, que cada uno se ha preocupado de asegurar el chancho con un celo repugnante.

La solidaridad es nada más que un valor de exportación. Una mascarada con la cual actuamos en el concierto internacional. Una buena forma de hacer política exterior, y eso de que la caridad comienza por casa, da lo mismo, total los damnificados estaban sin luz y no pudieron ver las pantallas en donde la realidad toma forma, además, miles de chilenos antes del terremoto vivían sin agua potable, ni luz, ni casa sólida, y nunca nadie hizo demasiado por ellos.

Bienvenido Bicentenario, bienvenidos doscientos años que han logrado que Chile tenga la personalidad patológica de un abuelo con el complejo de Diógenes. Bienvenidos al fin del mundo donde comenzó el fin del mundo. Bienvenidos al triunfo histórico del positivismo, del cartesianismo, del modernismo, que paradojalmente fue dado de baja gracias al terremoto.

martes, 9 de marzo de 2010

Lectura y paisaje




Las lecturas de verano en conjunto con los paisajes por los cuales deambulamos errantes, pueden convertirse en una provocación irrenunciable que obliga a considerar nuevas formas de pensar y proceder. Durante el resto del año la rutina tiende a postergar las introspecciones retrospectivas por parecernos una verdadera paja. Aun más. Estas aciagas elecciones, extendieron el calendario y es fácil saber que la insolación y el cansancio fueron factores gravitantes a la hora de colocar la raya. A pesar de esta dificultad propia del rol "ciudadano" hubo vacaciones que muchos compatriotas disfrutamos sin ninguna interrupción.

El norte grande, seco, rotundo y la honestidad mistraliana, el pesimismo de Nietzsche y a la puna a más de 5 mil metros en el altiplano boliviano donde se frasea simple y certero, la selva inca en su intrincada diversidad y la comprensión de la pareja humana de Pu Sung Lin, me llevaron a considerar el viejo tema de los roles y el asunto del género, donde sin duda, hay mucha tela por cortar.

Mistral en su prosa insobornable, manifiesta un apego estricto a la tradicional visión de la mujer in door. El terreno estéril y sus palabras profundas como uma grieta hablan del hombre como un ser desesperado en afanes poco concretos que lo hacen desperdigarse en el espacio público. Me sorprendo al ver cómo critica la mediocridad y reduccionismo de las políticas que han transferido al estado la crianza de los hijos, como también a los profesores, que reprende, aun siendo ella la maestra por antonomasia, catalogando sus reivindicaciones como mezquinas y personalistas, tan patentes en la actualidad, que echan al olvido las verdaderas y apremiantes necesidades, como la existencia de grandes jardines con el objetivo de que los niños comprendan el funcionamiento de la naturaleza por medio de los dibujos de la luz sobre las montañas, los ropajes con que se viste cada estación o el olor que expelen los frutos y las flores. Recomienda sacar a los cachorros del escenario mugroso y miserable de la ciudad y los centros de producción que tanto enorgullecen al urbanista y al bohemio.

Internándose en los caminos de la muerte, en el intrincado sendero que linda con el despeñadero en donde falta el aire en el cerebro y las frases se hacen escuetas y resueltas, el implacable nihilismo puede aumentar la sensación de ahogo. El misógino Nietzsche plantea que la mujer moderna para hacerse valer ha debido rebajarse al disfrazarse de hombre. Y no puedo estar más de acuerdo, como lo estuve con la famosa frase de Norma Mailer: “La revolución feminista ha convertido a la mujer en ese tipo de hombre que a mí me entristecía cuando era joven, ese que tenía que trabajar de nueve a cinco de manera aburrida y nunca era dueño de su destino. Ahí es donde acabó su revolución, su asalto al poder". ¿Cuál es esa ambición ridícula de apoderarse de un espacio caótico y del cual personalmente me avergüenzo por su indolencia y fealdad? No es orgullo lo que siento al ver el reinado de la especulación financiera, la religiosa aceptación del método científico, el progreso por medio de la depredación.

Ya bajo las variaciones desconcertantes del cielo y sus nubes incontinentes, con el fragor de la batalla del ascenso y la excitación festiva de hacer cumbre en el Wainapicchu, me embebo de la sabiduría oriental que en cada cuento esgrime como mejor arma el literato chino Pu Sung Lin, que por el 1600 y con toda la dureza del patriarcado, consiente a la mujer y le da el honor de hacer justicia por lo menos en sus narraciones, en donde triunfa ontológicamente frente a las inequidades masculinas, castigadas ferozmente por espíritus demoníacos. El literato incluso comprende a la “zorra fea” pues entiende que su búsqueda radica en la consumación del amor: el acto más tierno y desinteresado del cual un ser humano puede participar.

Haciendo borrón y cuenta nueva, oídos sordos a las insultantes “verdades” que han moldeado a la mujer, y que arrastradas como una pesada bolsa de basura sobre las espaldas de seres encarcelados en su triste identidad, han chorreado el camino de percolado nauseabundo, aspiro hondo y ya no percibo su hedor, solo miro el rostro satisfecho y feliz de mi hijo de diez años. Por eso: lea, viaje y viva, pues aunque lo haga dentro de contexto absurdo, si mantiene la coherencia necesaria para ser feliz, "los millones y millones de chilenas y chilenos" seguirán teniendo sueños y una realidad por construir, así gobierne el mal peor, así hoy por hoy seamos Chile S.A.



Columna aparecida en revista Punto Final

domingo, 7 de marzo de 2010

El Gran Saqueo




Se me viene a la mente Orwell y Huxley, los escritores de las distopías que han calado profundamente nuestra memoria literaria y fílmica y pienso qué dirían al ver lo que está aconteciéndole a Chile. De seguro estarían asombrados de que sus proyecciones tuvieran variantes tan creativas y sórdidas en la realidad, que ya sabemos, siempre logra superar a la ficción.

Un momento epifánico debe haber vivido nuestro presidente electo al dar su primer discurso en cadena nacional, en medio del show solidario más apoteósico de los últimos tiempos. Si nos parecía delirante el neopopulismo retratado en la gran bandera que desplegó durante la campaña, la bandera alógena que mostraba sus pixeles, enrostrándonos que la tecnología y la sociedad del espectáculo harán nacer a un Chile 2.0, por lo menos a mi me hizo correr el mismo hilo de hielo por la espalda que durante esos 2 o 3 minutos que destrozaron la vida de millones.

Es grotesco pedirle a la gente que antes del terremoto venía de sufrir una crisis, que estaba ya decepcionada de las “autoridades”, que pague por el telúrico del que nadie tiene culpa, a pesar de los rumores de la existencia de una nueva arma del ejercito norteamericano. Parece ser el gran saqueo, ese que está fuerte y operativo como una institución. Ese que se hace a vista y orgullo de todos, del que nadie comenta por una moral hipócrita y medrosa.

Si pensaba que el terremoto había mostrado la cara más oscura del capitalismo en la moral trastocada de los usufructuadotes, sean pillos o idiotas, y que eso haría darnos cuenta de lo mal que nos ha hecho el modelo, estaba profundamente equivocada, porque ahora si que viene el fin de este proyecto y la modernización se logrará con el apoyo de todos los chilenos, ya que incluso los mismos damnificados son capases de hacer sus donativos y levantarse en un Chile bicentenario, en donde los empresarios entregan dos chauchas frente al electo haciendo así una interferencia en las leyes laborales que hablan de flexibilidad… Y que todo sea en nombre de la reconstrucción, de la renovación nacional.

Es fácil advertir que finalmente se crearán millones de empleos y efectivamente bastante similares a los del PEM y el POJH, por que si que hay que levantar escombros y hacer hoyos y tapar hoyos y todo ese tipo de tareas bastante ociosas cuando no ha acontecido una tragedia de proporciones como la vivida.

Pero en Chile la tragedia subyace, porque el alma nacional está dañada. Lo digo porque nuestra fe está puesta en el espectáculo y la morbosidad, y las dos cosas juntas hacen que me sienta despreciable. Desprecio profundamente que La Teletón sea la ocasión de usar vestido largo y peinado alto, como lo hizo Isabel Allende, creyendo que este patético ritual social tiene el status de la premiación Oscar , o la obtención del Nobel que no premia a la subliteratura.

Pero así somos. Como de libro. Y si no somos menos hipócritas nos tendremos que sentar en el diván tarde o temprano. Porque es incomprensible que de esto saquen tanto provecho los empresarios, aludiendo también al electo, y que la gente no entienda que esta presa en el laboratorio del neoliberalismo; se entiende porqué entonces en medio del cataclismo, unos blancos ratoncitos se liberaran y salieran despavoridos a pellizcar un pedacito de queso, más que sea.

martes, 23 de febrero de 2010

jueves, 11 de febrero de 2010

DESDE SÃO PAULO



Parece como si todo se hubiese trastocado de tal forma que ahora es un poco más claro. Similar a cuando se arroja uma piedra al agua y se declara um torbellino que finalmente se disipa y vuelve a mostrar el fondo. A lo lejos escucho la voz de dos jovencitos de São Paulo y me trato de poner seria, cosa que me cuesta um montón. Pienso em Madonna y em Beyonce. Em que lãs dos y yo estamos aça. Es gracioso coincidir com el sistema de lãs cosas, y ver que la mayor sincronia no se elige, sino que es uma huella elíptica que te acarrea gratis.

Siento que Leonardo viene com sus pasos agiles de grandes trancadas, trazos em el baile dentro de uma selva de cemento. Los clichês funcionan. Esse es es asunto. LA HISTORIA GANA, LA HISTORIA MANDA. Por eso mirar desde lejos y darme cuenta de que el final efectivamente se acerca, me da gusto. Que beleza. Chile S.A Desde aça se vê chistoso. Su gabinete, uma comedia de equivocaciones, o un sarcasmo pútrido que emerge desde las tripas muertas del tirano.

De todas formas veo que Chile da lo mismo. Que se haya convertido hoy em um supermercado a nadie realmente lê importa demasiado, más aún com lo charcha que me parece así se vista de algo elegante y simple, en un intento inacabado por enmascarar su flaitismo intrinseco.

Aça los chicos me cuentan de sus fuking fest y em como uma vez la sincronia los llevó a iniciar sexualmente a uma jovencita entre três, o más. Nunca se sabe para cuantos alcanza la olla común. Me da risa. Entiendo cada vez más el asunto y vuelvo a sentirme como Madonna.

Pavese me conversa y me conversa y a veces lê encuentro razón, porque es noble, pero luego se obseciona y se vuelve um imbecil resentido. Hay um lugar em el libro que me impresionó a tal punto que lo cerré. Durante los próximos 3 días lo abrí em el mismo lugar, lo lei y lo volvi a cerrar. Em ese pasaje habla com um empresário del espectaculo que odia, pues también de alguna forma proxenetea a su enamorada: Linda. Lubrani ya lê há sacado el rollo a esta mujer y se lo cuenta para decepcionarlo y quedarse com ella. Lubrani lê dice a Pavese: “Nosotros dos sabemos como son lãs cosas. Y a donde van. Y lo que valen. Somos viudos, nosotros” Ellos dos estan enamorados de linda por que linda es independiente y carente a la vez. Su vida no há sido fácil y la lleva com elegância. Pavese continua: “Lo miraba y pensaba em como son lãs mujeres. Hasta unas poças. Hasta Linda. Si para ellas cada hombre es de veras lo mismo, más valdría que se entregaran a uno solo, que fueran detrás de él como el perro trás el amo. Y em cambio, no, siempre quieren elegir, y eligen juntándolos, jugando com todo, buscando em todos su provecho. Así todos andan mal, y ellas al final no tienen um amigo”.

Este extracto de El Camarada, es practicamente idêntico a um mail que me envio Zúñiga. La identidad Del amor. El celo, como si lãs mujeres no necesitaramos cariño. Este es el mal de los que se dejan querer. Creer que el outro no quiere dejarse querer también.Pero esta vez me gustó acordarme de Zúñiga, así que no me embronco.

Pero está todo mal em Chile y esse es el asunto.

Chile como uma célula de maldad. Como um ejemplo de avance, de cartesianismo, de comienzos de siglo y me pregunto porqué, habiendo tantas playas em Chile, com tantas olas catastróficas que llenaron de surfistas, éstos no hayan hecho uma revolución. Porqué nunca repare em ellos? Vi um vídeo de surfistas com los garotos, que me sorprendió. Equilibrandose em el caos, com el estilo que más lê apetesca y el cuerpo lê permita, van por el água com su tabla como si fueran uno solo. Unos resistiendo la ola, otros deslizandose de frente o danzando como cuncuna.

Los surfistas deberían ser los líderes absolutos em el mundo. Son los verdaderos sábios.

Me da rabia pensar em que el dinero lê quitó proporción a todas lãs cosas materiales. Em como la geometria de hoy es amorfa. Sin movimiento. Como si em realidad no fuera parte del molino. Tiene la grasa em lãs artérias, pero se vê gostosa. Que linda palabra. Surje em los momentos mágicos.

Así mismo que com el sexo, estamos seducidos por el dinero. El marxismo lês dió la clave. Lãs ciências econômicas em todo. Los números hacen realidad. Se entiende lo ininteligible. Se explica lo inexplicable, pero lo hacen com la mania de los seres humanos. Mintiéndose a si mismos por imperativos categóricos pueriles y patéticos.

El garoto es um líder natural. Maneja lãs cosas a su modo. Se altera, pero no se achaca. Me cae bien.

No traje câmara de fotos a este viaje.

Pero el asunto es que lãs cosas andan mal em Chile y me há dado por vivir. Tranqüila, y confiando em que quizas si lê explicara a Pavese lo de Linda, me entenderia. Por lo menos mientras fue joven y bello.

Me gusta el cielo de são Paulo. Me gusta que convine com el cemento. Se hacen calles em el cielo y los edifícios son paredes claras y gruesas. Hay muchos árboles y denuevo pienso que lãs cosas están mal em Chile. Que no hay parques suficientes, que no hay samba suficiente, que no hay carne suficiente, que no hay humedad suficiente, que no hay garotos suficientes. Pineso em que Chile será um supermercado mediocre. Como esos de cofradias. Com estanterías com saldos anteriores, y tarros de conservas pútridos donados por el ejercito de Chile. Lo de pulpería no me parece muy exacto, pero si queremos dramatizar y cantar a coro la Cantata, también serviria como analogia. Uma empresa que vende sus productos a sus propios trabajadores.

Encuentro estúpidos a los chilenos y lê encuentro razón a MEO, y me da rabia haber botado la tarjeta que com tanto interes me dio. Cagadas de colégios que tenemos, cagadas de universidades, cagadas de leyes, cagadas de políticos, y tan poços que somos, que se nos nota al tiro. Lãs libertades individuales em Chile no existen y somos todos opus day em el closet, y si no salimos es porque nos da verguenza no ser lo suficientemente cuicos. Al final de cuentas hasta me creí lo del ramo de novia cuando lo agarré.Pero la vida no es así. La vida em primer lugar tiene climas y geografias distintos, por lo tanto siempre puede ser distinto si uno pone de su parte: queriéndose y tratando de entenderse sin hacer zancadillas manadas del conflicto padres e hijos y madres e hijas...

La microfísica del poder, pienso, mientras escucho a Eve interpretando Who´s that girl (black music) y bebo Bohemia, la primeira cerveja pilsen do Brasil.

Saludos!

PROXIMAMENTE más aventuras