viernes, 11 de junio de 2010

La educación Siempre ha sido un FRAUDE

Dedicado a los superdocentes chilenos, en especial a aquellos que se sienten ofendidos con las críticas, y a esos "casos aislados" que gracias a las nuevas tecnologías han sido pillados infraganti humillando a los niños. Ahora entiendo por qué no querían que los observaran, pues sus "métodos pedagógicos" son basados en el apremio y en el abuso psicológico. Basta de ridiculizaciones, descalificaciones y evaluaciones a contenidos refritos que no constituyen nada digno de ser aprendido.

Si es gratis les creo




Lamentablemente, durante muchos años se no convenció que las actividades culturales debían ser gratis. Que eran un “derecho” de la ciudadanía. Fue así como el “valor” de las expresiones artísticas locales, fue subvencionado por el Estado, haciendo la diferencia con la inmensa oferta que despliega la industria cultural mundial en países bullentes como Chile.

La paradoja está en que los públicos y audiencias son capaces de pagar altas sumas de dinero por fiestas en el Espacio Riesco, o por conciertos de bandas en franca decadencia que pisan territorio nacional, cobrando los tickets más caros de toda Latinoamérica, sin siquiera cuestionárselo, mientras no están dispuestos a desembolsar ni dos chauchas por un espectáculo artístico de su mismo país.

Los espectáculos foráneos y el interés que suscitan, nos hablan de cuan transculturizados estamos, que resulta ser a fin de cuentas, lo poco que nos queremos como pueblo. No solo sobrevaloramos las mercancías internacionales, sino que no damos ni un peso por nuestra producción local.

“Solidario”, “colaboración”, “donación”, “beneficio”, “a la gorra”, son los slogans para que los públicos se acerquen a un espectáculo montado por sus compatriotas, y cuando esto no es así, inmediatamente, como masas obreras en revuelta, hay alegatos, manifestaciones, y un sin fin de intentos por rebajar el precio de las entradas, a cero.

Por que “si es gratis les creo”. Porque sino es por amor al arte, simplemente tu motivación es el vil dinero, y entonces no es cultura, sino charlatanería. Ese razonamiento lo tiene la mayoría de nosotros. Incluso sentimos que hacemos un favor al presenciar las manifestaciones artísticas, porque existe descrédito a lo desempeñado por un par, subestimación por nuestro material cultural.

Existiendo calidad, perseverancia, incluso apoyo, los artistas no pueden ganarse la vida sin la subvención del Estado, y finalmente son tratados más que como un patrimonio, como una carga. Desde la institucionalidad se les suministra asistencia que más que colaborar con la condición, los somete a un circuito destinado al fracaso.

En vez de generar un mercado, lo debilita. Y peor aún, potencia la mediocridad, pues las instancias formativas no siguen el proceso creativo, ya que duran un par de meses, insuficientes para desarrollar y potenciar las cualidades del artista. El Estado no tiene infraestructura cultural de calidad, ni le interesa. Por ejemplo en Valparaíso, el Alcalde Jorge Castro pretende vender El teatro Municipal, que la familia Velarde destinó para uso cultural, para poner una multitienda. Apelando a que el Teatro sufrió daños con el terremoto, y que se construirá uno en un mall que se supone se concretizará en el bordemar en algún momento, el edil pretende justificar su decisión.

La escuela de Bellas artes, Balmaceda 1215, los centros culturales, todos están bastante alejados de lo que necesitamos para sacar adelante a los jóvenes talentos, que terminan perteneciendo a la masa improductiva, y desalentados por los mismos públicos, ya que ven en esta actividad un simple pasatiempo, que no contribuye ni refleja nuestra identidad.

Si esto ocurre en la Capital Cultural de Chile, es de imaginar qué es lo que puede estar ocurriendo en otras localidades. Pero lo primero es cambiar esa regla de gratuidad, y comenzar a entender que el arte es un oficio, que no se retribuye con el solo aplauso.

martes, 8 de junio de 2010

KARESTROIKA EN TWITTER




Para los fanáticos del voyerismo intermodal y la parafrasis, ya estoy disponible en "la red social más importante de los últimos tiempos" Tratando de explotar la faceta periodística que tanto le cuesta a una voz polifónica, autorreferente, y simplona como la de su gentil servidora. Por que en Twitter están las frases célebres del futuro, las sandias calás, la fronda barroca libertina del lenguaje, la "hilacha" de los desvergonzados, las boludeces de los boludos, y las fuentes de los periodistas que cada día están más flojos producto de las "extensiones" tan propias de las TICS. Una herramienta para tasar cuan informados y ocurrentes somos, un espacio para rebolcarse en la egolatría que solo proporciona el no-lugar, otro nicho para la animita que deambula libre en la red, pues se "democratiza" el saber, aunque en mi opinión, todo es un parafraseo, ya que es un círculo el camino. De todas formas sirve para integrarse en la sociedad de la información, opinar sobre los personajes en voga, y hacer de Otero el "tema" crucial en la vida de todos los chilenos suscritos. Síganme los Buenos, porque los malos están siguiendo los Twitteos de la Onetto. Karestroika en Twitter. Recuérdelo.

jueves, 3 de junio de 2010

Timy Turner y el drama de ser niño




Hay edades a las que uno no volvería, aunque publicitariamente encarnen bondades tales como la lozanía y la inocencia, poca cosa para la carga que es ser un ser humano “en vías de desarrollo” y por lo tanto con una valía menor a la de un adulto, el amo y señor que hace uso y abuso de su condición, demostrando su poderío y dominando la vida de los más pequeños. “Para eso soy tu madre ( o tu padre)” es la explicación ante un castigo físico, la coartada para cometer un delito de lesa humanidad, la forma de validar la práctica tiránica y alejada de ese supuesto amor incondicional que tanto se vende, santificando el nombre de los padres.

“Honrarás a tus padres” dicen las viejas tablas de la ley, esa primera carta magna que ha promulgado la moral oficial de la humanidad. Y es cierto, no hay que ser mal agradecido y menos ingrato con quienes han “dado la vida” por nosotros. ¿Pero no hay algo de chantaje emocional en todo esto? ¿una suerte de victimización por haber parido, y criado, si es que no se cedió la responsabilidad a las instituciones o a las nodrizas asalariadas? Hay una culpa con la que carga el niño por haber dado tantas y tantas molestias desde que llegó a este mundo, culpa por haber sido cagón, llorón, y enfermizo, por haber sufrido reflujo gastrosofágico, por hacer gastar en doctores, por mutilar la vida de sus jóvenes padres al no permitir que estos sigan estudiando, por ejemplo.

Esa transferencia sucede con el infante, que les hace pensar a muchos que son una carga para este mundo, ha hecho que los niños por lo menos de nuestro país, se sientan deprimidos y vulnerables, enrabiados, rebeldes, y sobretodo, inútiles. Pero si no le sucedió esto con sus padres, y de verdad resultaron ser un cálido refugio de amor y comprensión, no significa de que este se ha salvado del menosprecio a esta verdadera “clase”. Sabemos del porcentaje abrumador de abusos sexuales a menores, del aumento de la pedofilia, que casi raya en una moda de la industria del porno. Además vemos que incluso legislativamente se tiende a tratar a los niños como adultos cuando conviene, por ejemplo confiriéndole a las niñas, consentimiento para el matrimonio a partir de los doce años, y de responsabilidad penal a los catorce años para los niños y las niñas.

Si bien hay profesores que hacen buen uso de la pedagogía, hay pocos que llevan a cabo los preceptos de Paulo Freire, y lamentablemente hemos visto últimamente cómo esa supuesta supremacía que detenta el profesor, es utilizada para vejar a sus alumnos. Mariluz Pino, trató a su pupilo Victor, de 8 años, de “mentiroso”, y “que a tu padre le sobra el tiempo para ir a reclamar”, entre otros apremios psicológicos que se extendieron por más de 15 minutos. La docente estaba picada porque el niño contó que tras su ausencia de clases producto de una operación a la vista, le chantaron 3 pruebas en un mismo día, y dos de éstas en un mismo bloque. Y esto no me es ajeno, ya tengo basta experiencia en estos actos de crueldad, pues yo fui madre adolescente y soltera, por lo cual viví las peroratas de profesores a mi costa, haciendo un escarnio público de mi “irresponsabilidad y falta de ética”.

Se entiende entonces porque los niños sienten tanto apego a los súper héroes y entes mágicos que puedan liberarlos de tanta miseria. Harry Potter es un caso moderno y emblemático, que demuestra que el drama no tiene épocas para desplegarse. Y qué bueno que no censuraron las partes donde se hace justicia y su desgraciado tío recibe su merecido. No sucedió lo mismo con mi serie infantil favorita, pues “Los padrinos mágicos” ha sido varia veces sometida revisión en el Consejo Nacional de Televisión.

Que Timy Turner, el jovencísimo protagonista, sea pasado para la punta, es lo único que le queda frente a su triste realidad. Es criado por una niñera sádica, es educado por un profesor neurótico y cruel y por si fuera poco, posee a un par de padres despreocupados y trabajólicos que poca atención le conceden. Por suerte cuenta con Cosmo y Wanda, sus padrinos mágicos, que le ayudan a sortear tanto vejamen. Sin embargo ni de esta fantasía pueden disfrutar los niños chilenos, pues lamentablemente, por esa clásica frase de que “se debe respetar a los mayores”, hace varios años ha sido sacado del aire, y hasta el canal que los da por cable sufre constantes caídas y permanentes interferencias que hacen imposible ver y soñar con que algún día los niños posean la fuerza, aunque sea mágica, para hacer justicia.

miércoles, 2 de junio de 2010

Reeditando textos censurados por esta sociedad protosionista

Antropofagia cultural y mi novia nazi

Es un hecho de que Moisés pasó toda su juventud y parte de su adultez siendo egipcio. Conoció su cosmovisión, gozó de su educación y boato, pues era sobrino del faraón. Según el film Los Diez Mandamientos, protagonizado por Charlton Heston en el rol de "Moises", su principal motivo para “darse vuelta la chaqueta” fue un lio de faldas con su hermano Ramsés II, con quien se disputaba, además de la hembra, el trono, y con ferviente eficiencia, pues fue Moisés quien anexó territorios y el que construyó la mayoría de las edificaciones que perduran hasta hoy.

Su megalomanía lo llamaba a ser más que un buen rival y en cuanto se enteró de su verdadero origen, de opresor pasó a libertador de un pueblo que se hacía llamar “elegido”. La pugna entonces pasaba de ser la envidia y chimuchina amorosa, a una guerra santa. Mejor panorama para su venganza y mayores posibilidades de victimizarse a los ojos de su amada.

Los de raza oscura que habían logrado someter a clanes blancos sin organización politico-religiosa, se vieron obligados a desaparecer por una rebelión que llegaba desde la cumbre de la pirámide, pues fue el sobrinastro de Ramses I quien capitalizó el descontento de los esclavizados para desbaratar el imperio egipcio.

Ya todos sabemos lo que sigue. Moisés se convierte en un brujo capacitado para convertir un bastón en arma de destrucción masiva, diestra en abrir mares y de envalentonarlo para recorrer 40 años por el desierto junto a pastores apátridas bastante volubles, ya que sus costumbres pendulaban entre la adoración a un vellocino de oro y la completa convicción del Dios único y todo poderoso revelado a los pies del monte Sinaí, donde el mismísimo Dios le otorgó al "padre de los judíos", Moisés, la Constitución o tablas de la Ley, que se conocieron finalmente como Los Diez Mandamientos.

Esta historia primigenia en las bases de la civilización occidental, nos da las primeras claves del modus operandis judío, en donde la antropofagia es la que ha sido y seguirá siendo, la estrategia para la sobrevida de esta gran secta, que depreda culturas para apropiarse de su destino "escrito" por obra y gracia de un Dios monolítico y falototémico, movido por un afán de poder político por medio del mito religioso.

Jesús, el rey de los judíos, fue crucificado por órdenes de los fariseos, que por medio de él impusieron su voluntad política frente a los romanos, y luego ésta misma figura mitificada les sirvió para desbaratar de una vez por todas al imperio.

Es cierto, luego de que la técnica se encargara de reducirlos, mostrando la crudeza de la industrialización belicista que dejaba en el pasado las luchas cuerpo a cuerpo, es difícil sostener el argumento recientemente señalado. El Holocausto con sus muertos, sean 4 mil o 6 millones, ha otorgado una eficiente "carta blanca", y con ello una justificada victimización, afianzando su identidad sufriente de “pueblo elegido” en búsqueda de justicia.

Los sionistas han sacado provecho de esta posición de debilidad consiguiendo concesiones y pudiendo aliarse con el poderío estadounidense, que hoy por hoy los eleva a ser los dueños de este mundo, y lo que es aún más importante, quedar a ojos internacionales como los buenos de la película. Mucho ha hecho la industria de Hollywood al respecto; logró generar una imagen de perseguidos por antonomasia, pero ¿se ha sido fiel a los acontecimientos? ¿Dónde quedan los traidores enrolados en las S.S? ¿Los sionistas que utilizaron el genocidio para agenciarse licencias económicas y geopolíticas? ¿La usura y el mercado financiero que tenía sumido en la deuda y la mediocridad económica a los países de Europa, a los cuales se negaron rotundamente a pagar impuestos?

Esa es la parte que nadie cuenta, pues ellos han sufrido, y mucho. Pero hoy vemos que la victimización de la que históricamente han hecho uso, los sitúa en una posición de poder frente a los demás países, o pueblos que no han sido “elegidos” más que por sus propios ciudadanos y no por esa abstracción totémica llamada Dios.
Hoy por hoy continúan en nombre de “él padre” fagocitando y subsumiendo en la decadencia cultural y moral a los Palestinos, por medio de sus reivindicaciones.

Es confuso comenzar a pensar que el anti judaísmo tenía algo de razón, aunque Pound y Wagner, grandes genios artísticos puedan haber esgrimido poderosos argumentos. La persecución que sufrieron por hacer ver al mundo las alianzas espurias, los alejó del reconocimiento público, así como Hitler fue convertido en el monstruo enfermo, sin reconocer en él una retorica poética interesante, que enfatizaba el desarrollo de la juventud y proyectaba una patria justa en donde el capitalismo y la usura no tendrían cabida. Es así como se le ha confundido con el fascismo, siendo que éste es inmediatista y frívolo, capaz de transar todo por el beneficio de las capas superiores.

Con este veto cultural, el mundo occidental a debido vivir desde los albores. Así nos hemos quedado revolcándonos en el lodazal de la autocompasión, con memoria entrampada en el dolor que los culpables utilizan para pregonar su inocencia.
Lo más probable es que quien lea estas líneas me tache de infame y decadente, de miserable y facinerosa, mas mi único afán es que los velos sean sacados uno a uno y podamos desprejuiciarnos para admirar en su totalidad las visiones acerca del mundo por medio del lenguaje, aunque este sea bizarro, delirante o esotérico, pues las censuras impuestas por el dolor, para mí siempre han constituido una trampa, la misma que tendió Moisés al imperio egipcio hace miles de años.