miércoles, 30 de abril de 2008

Andrade es el HOMBRE

a href="http://bp1.blogger.com/_U2_-4f4P1Ic/SBjlWL87zTI/AAAAAAAAAIA/e0U_u3BgfsU/s1600-h/actividad_ministro.jpg">

Si me detengo a pensar un momento en qué se parece el socialismo de antaño con el de hoy, mi corazón busca que las ideas se me escabullan. Podría ponerme de súbito a cocinar alguna preparación profética en mi caos-cocina o tomaría en mis manos, pretenciosamente, un complejo libro de antropología.


No hay caso. Me siento limítrofe en todos los movimientos. Me desconcentro p(o)e-ns- (m) ando en cosas banales: el bigote, extrañamente abundante de un poeta prontamente decadente, o en los ojos exóticos de un inocente muso perdido de Gauguin, un joven desierto y amarillo. Mis más bajas pasiones me hacen sentirme parte de un programa horrible como Mea Culpa. Mi entusiasmo va de la magia al desastre. No se puede cocinar decentemente, ni pensar de una forma coherente y honesta. Menos en qué se parecen el Partido Socialista chileno de ayer con el de hoy.

Soy joven y desesperanzada.

El Partido Socialista de antaño, ese que produjo un pacto vanguardista y que corajudo se empecinó, lejos de buscar un cambio, ha cambiado demasiado. Veo que la miseria es transmitida como un show contrario a las simbólicas reverberaciones iconográficas de la figura de Salvador Allende y las tan pertinentes y desconocidas frases de Osvaldo Andrade.

Los estudiantes, los trabajadores, los pobres, las mujeres, los maricones y las lesbianas, y todos los animales que van quedando sueltos, además de los vagabundos y los locos, las malezas que aún no se han quemado y los árboles sobrevivientes, a pesar de todas las protestas y reclamaciones, no consiguen más que represión. A pesar de ser una masa diversa y luchadora que intenta liberarse de las garras del mercado, jamás ha podido sentir el respaldo de este partido que intento ser vanguardia en algún momento. El pueblo, ya sea en las formas actuales tales como usuarios y funcionarios, son víctimas del Partido Socialista pues son ellos quienes tienen inalienablemente la responsabilidad de la primera Magistratura y varios Ministerios, Secretarías, Gobernaciones, Intendencias y Municipios.

El otro día escuché una mala broma. El señor funcionario del PS decía que su cuenta, que consistía en 4 vodka tónica, sería pagada por el Municipio de Quilpué. Al preguntarle yo porqué me decía eso, me contestó que me había salido “la veta de periodista”, cosa que debe ser resguardada celosamente mientras oficio de copetinera para no incomodar a los consumidores, en su mayoría burócratas. Luego y en tono absoluto y fervoroso mencionó: “Porque puedo”.

El chiste según Freud, se perfila como una fisura que deja entrever secretos pensamientos que buscan aceptación social.
El gobierno de Salvador Allende no fue un gobierno socialista, a juicio del mismo héroe, sino que un gobierno popular, que reconocía en el Estado una plataforma burguesa de hacer política y por lo tanto de vivir la vida. El gobierno de Lagos Escobar y de Michelle Bachelet, en cambio, son gobiernos liderados por este partido y secundados por la Concertación, toda la clase empresarial emergente y todos los intelectuales agringados que hagan falta. No tiene nada de popular.

De esta forma hicieron una sociedad completamente burguesa, cada vez más clientelista, a relajo de los tantos miles y millones de funcionarios y usuarios, con el fin de decidir por este disciplinado ente que vota por sus jefecitos con devota inseguridad laboral y con efectividad garantizada. Personas fiscales abundan en la masa social, asegurando la continuidad del gobierno por unos 20 años más, aunque con su voto nunca logren una jubilación digna en el sistema Público.

Podemos ver que las diferencias están a la vista. Al parecer no solo temporalmente las condiciones del uso del PS han cambiado, sino cósmicamente. El partido socialista se ha separado de sus raíces, que flotan en un océano, en donde las olas que tocan el presente, resbalan hacia la orilla sin arrastrarlas. Unas raíces exterminadas, ahogadas en un icono pop, en una rebeldía en blanco y negro, en unas “reñidas elecciones” en donde la táctica es igual a la estrategia.

El gobierno de Michelle Bachelet mantiene en sus filas a dos entes antagónicos que se mantienen en un eficiente empate. El Doctor Velasco y Mr. Andrade miden su imaginario sin conseguir más que lo que sucede cuando un elástico es estirado por ambos lados: Cae de un salto siempre en el medio, quedando por segundos suspendido en un espacio cargado de símbolos, que se diluyen irremediablemente píxel a píxel.

Ninguno es capaz de convertir su pensamiento en una política pública. Andrade teniendo todo el respaldo de un partido con tradición, también fracasa en el intento.

Todos sus dichos se han pasado por alto, han sido rectificados, desmentidos, puestos en la débil situación del individuo. El individuo Andrade piensa- porque lamentablemente no puede actuar- de forma personal e intransferible, sin representar a nadie más que a si mismo, en un acto rebelde e incluso egoístamente indisciplinado. A pesar de ser una opinión altamente compartida por el pueblo de Chile, a pesar de tener un margen altamente superior de credibilidad al de sus camaradas, justamente porque su opinión no representa más que a sí mismo, a nadie le importa la palabra de Andrade.

Un partido con poder para decidir ¿porqué le teme al debate profundo? Osvaldo Andrade recibió el apoyo de muchos de sus camaradas, e igualmente de la Presidenta de la República. ¿Qué pasa entonces? No se pueden dar solo espaldarazos, se deben llevar a cabo medidas que provoquen avances sustantivos en justicia social.

Osvaldo Andrade, un heroico y cercano Ministro, ya sea por su plataforma multimedial, o su historia como sindicalista, lleva la consigna de la simple y llana espontaneidad de quien no cree que el Estado sea un feudo. Los socialistas que mantienen esta raíz, tienen una hermosa playa frente a sí. Tocan la orilla, como Andrade, y se sienten ridículos haciendo máquinas internas que los sumerge en el gran y frío océano, que ninguna relación tienen con los estudiantes, los trabajadores, los pobres, las mujeres, los maricones y las lesbianas, y todos los animales que van quedando sueltos, además de los vagabundos y los locos, las malezas que aún no se han quemado y los árboles sobrevivientes.

Las prestaciones a gendarmería a visión de analistas y aliancistas, pertenece a una más de las irregularidades del caso “sobresueldos”, sin embargo Andrade ha sido enfático y ha tenido la entereza de contestar sin arrugarse frente a las cámaras que fue un trabajo realizado seriamente en horas fuera de su jornada laboral.

La casa de brujas ha comenzado y la cabeza de Andrade se mantiene sobre sus hombros. Supongo que Andrade es el HOMBRE. Lo digo pues me evoca, inevitablemente, cuando lo observo, esta provinciana campaña política. Deben estar unidos cósmicamente, como lo esta el pico de un pájaro carpintero a la cura del dolor de muelas como aseguran los aborígenes de Siberia. Así es en el pensamiento primero que ordena el universo y que sin duda también crea distancias infranqueables, como la que en este momento tiene el Partido Socialista de antaño y el de hoy, a no ser por Andrade, un mágico puente, sobre un tortuoso océano.

sábado, 26 de abril de 2008


Estimado Luther_:

Seguiré sus consejos esotéricos. La morbosa misoginea me hará leer todo lo que es, ojalá, mejor al cliche nauseabundo de mujer posmo.
Hoy día nos acordamos de usted con Z y pensamos en llamarlo. Lo hicimos, pero su compañia no es Moviestar. Así es que le mandamos un mensaje, pero tampoco fue recibido. Yo no tengo el honor de tener bajo mi conocimiento su numeración, así que no pude tomar por mi misma la misión de contactarlo. La verdad es que tenemos un programa con Z, cosa arriesgadísima, pero a ninguno de los dos nos importa morir. El programita este se llama "caballo ingles" no porque nos guste el inglés y los caballos aunque sean veloces, me tienen un poco desilusionada ante su servil pose...nada más es algo así como un presagio autocumplido pues sabemos que esta relación (y el programa en cuestión) tendrá la partida del "caballo inglés" y luego se destruirá pixel a pixel, como en mis mejores viajes en ketamina, en donde la realidad se diluye y forma conceptos maravillosos de simbología espacial y didáctica.
A todo esto, la llamada era para invitarlo cordialmente a un programita de estos que le cuento, para hablar de mayo del 68.
Para que vea que estamos denuevo en luna de miel. románticos como nosotros solos.

Contesteme si le interesa

Ya estuvo Chinoy y el poeta Faundez. Tenemos que estar a la altura. ¿comprende?

K

Pd: El "caballo inglés" que pensandolo mejor, podría haberse llamado "caballo de troya" o "caballo loco" en honor a la película "correré como caballo loco", pero que por nada se llamó caballito de bronce, por lo sebadamente irrespetuoso que es ese juego con el prójimo y porque preferimos un jinete amable y liviano que nos haga ganar la carrera, va todos los sábados de 18:00 a 20 y pico, en la radio placeres, que en mi tercera o cuarta reencarnación, me volvió a "tolerar". La RP, que es un verdadero clásico discursivo, está en la 87.7 de la frecuencia modulada, aunque no sé pork se dice así cuando a tan pocos locutores se les entiende lo que dicen...pero en fin, y también sale on line, para la tierra de costa a costa, y los demás planetas. el milagro de Internet. www.radioplaceres.cl



Suya

lunes, 21 de abril de 2008

martes, 15 de abril de 2008

El cumpleaños de mi abuela



Pensé que me moría. Esta vez es en serio. No se trataba de una pataleta suicida, se trataba de una salud mitómana, huidiza, que jugaba al escapista, desapareciendo en un par de segundos.
Queridos...Me moría¡¡ El frágil cuerpo de ésta, su servil dama, se caía a pedazos, se rebanaba como un trozo de mortadela a la presión del cuchillito oxidado de la tienda de abarrotes. Era yo la que dominada por fuerzas superterrenasultracósmicas, se enfermaba presentando un diagnóstico fatal. Pensé en ese tan falso y ruin comentario señalando que era solo el instrumento y recordé que las cuentas se pagan pues hay usura hasta en los fagocitos. La taquicardia apanicada, el sudor frío escalofriando incluso mis mucosas vaginales, mi pelo que se venía a la cara al estilo gótico y mis piernitas dobladas pajarísticamente. Al parecer todo comenzó con una llamada a Talca. Con el cumpleaños de la abuela, de la "mamita ana". Con la incrédula manifestación de alegría ante sus 88 años. Con eso de que no estaba porque andaba en el "supermercado".Con eso de que estaba bien. Mis energías ese día no andaban bien. Parecía que eran succionadas por cañerías igual de tortuosas que un sistema circulatorio. Ahí yo, esperando que las arcadas produjeran frente al retrete, mareada como una borracha, experimentando alucinaciones; construía un nuevo calendario, uno de los ciclos sexuales, un "culendario" y llegaba la nueva era de desvaríos carnales y los rituales escatológicos. Aire fresco para occidente. Ahí, yo con un paro cardiaco y las amneas que duraban un poco más que los llantos privados, me recordé de la impudicia y de la indignidad que tanto avergüenzan ajenamente (aunque sugiero que no es más que proyección) a mi gran amigo y de la falta que me hacía aún a pesar de todo. Ahí casi muerta, yo me arrepentía de no haber sido más patética, más sincera todavía de lo que intentaba ser. Exponer que no soy proaborto porque es un asco botar fetos al water, o declararme mamona y entregada a mi hijo hombre, o manifestarme enamorada de las absurdas conversaciones con Artemio. Decir que no soy mujer ni inteligente, porque no me gustan los gremios ni las identidades embasadas. Tantas cosas se me ocurrían ahí cerca de la muerte...
Me llamó mi madre que esta enferma y me enteré de que mi hermano también estaba enfermo, como siempre, y la verdad es que no sé si es el frío. La abuela goza de buena salud. Ella vive y no se hace problemas más que por las muertes en oriente a causa de un tifón o por un accidente aéreo. Sí, si sé que les puede parecer que soy una mala nieta, pero no me interesa. Siempre creí en las brujas y en los vampiros, pero nunca pensé que se podían ser las dos cosas. Ya estoy mejor.