lunes, 31 de diciembre de 2007

Una horripilante forma de escalar


Potentadas miserias

Las mujeres se han caracterizado durante muchos siglos por ser un material de intercambio dentro de la sociedad. Además, se sabe que muchas de ellas son capaces de unir sus vidas solo por interes de subsistencia. Pero hay algo que debemos tener en cuenta, más ahora que gracias al mercado hemos sido incluidas como mano de obra barata- mejor es mascar lauchas- y podemos subsistir autárquicamente, y es que no hay nada más fome que un cuico en la cama.

No sé si será por las extrañas religiones que practican que les inculca una moral económica capitalista y por lo tanto de “acumulación”, o por sus hábitos afligidos y maricas.

¿Será necesario arriesgar la "vida" para obtener una subsistencia holgada, o para ser más fieles a la época, un buen trabajo o contacto?

Lo cierto es que tienen taras y manías insoportables... asquerosas, para una plebeya liberada, o sin eufemismos, una suelta de mierda como yo. (Me califiqué conservadora, si, pero de mis propias reservas, así que soy conservadora de mi soltura de cuerpo cuando me topo en confianza; lo que precisamente no son capaces de dar estos cuicos de mierda, incluyendo a los meritócratas que gracias a su arribismo combinado con capacidad, pueden mimetizarse y disfrutar tanto de los beneficios de la oligarquía como de sus traumas).

La lucha de clases la llevan hasta la cama, eso que han intentado deslindarse de este concepto atribuyendolo a odiosos y "resentidos". Se creen patrones. No invitan, sino que ordenan intentando someter. "Date vueltas", "Estira las piernas" "Parate" , como si una fuera una marioneta ecológica, y si a una le llega a parecer atractivo, te echan en cara que eres una idiota obediente.

Si no pueden mandoniarte y es una la que la lleva, en vez de entregarse solícitos al placer mutuo, se frustran, lo que en efecto repercute en su (in) – sano rendimiento eréctil.

A fin de cuentas creen en la dialéctica sexual, pero sin lugar a síntesis, por lo tanto un pensamiento binario basado en el poder patriarcal. El patrón y la esclava, el que manda y la que obedece, el victimario y la víctima.

A lo menos 5 argumentos para no ser desclasada

Preferentemente los cuicos:

1.- Dicen cosas que no calientan a nadie, como “mira, la tengo dura” cuando logran sostenerla por escasos segundos ¡Cómo si fuera un milagro¡ o te avisan que tuviste un orgasmo. Jajajaja.
2.- Creen que son autoridades morales que te están desafiando al “pecado” como si el sexo no fuera natural. "gracias a mi te sentirás liberada", "ya basta, es suficiente"o "eres caliente" a modo de escarnio.
3.- Se equivocan declarando que te hicieron gozar cuando uno a lanzado un suspiro de cansancio.(Son realmente patéticos. No quiero generalizar, pero la verdad es que por experiencias propias y de amigas, los cuicos son una reverenda LATA)
4.- En muy pocas oportunidades eyaculan y si lo hacen es cuando acaban de comenzar, o en una cantidad tan ínfima que es confundible con un estornudo. (ahora se entiende porqué deben recurrir a clinicas de fértilidad o que la más prestigiosa sea la de La Universidad Católica)
5.- Les calientan cosas perversas y repulsivas, como el dolor. Si te llega a doler, no por el tamaño por cierto, sino por los grandes esfuerzos físicos y la opresión que hay que mantener para sentir “algo”, se sienten orgullosos, cosa que les sube el ánimo de manera absurda.
6.- Tienen un pésimo ritmo. Son tiesos y desacompasados.
7.- Si es que ha cometido la empresa de casarse con el tipo, toda esta simulación de coito, acabará al segundo año de matrimonio y durante este periodo lo hará con una regularidad de 2,4 veces al mes, en promedio.
8.- Usted se pondrá más fea que de costumbre. Andará enojada y su cara sufrirá un grave cambio, que en la mayoria de los casos es comparable a la de Druppi, el perro feliz.

Finalmente se puede decir que su único capital es el capital, pero dada su “filosofía” eso nunca beneficiará a las pobres tipas que se acuesten con ellos, por simpatía, lástima, gratitud o ambición. Ellas si llegan a compartir la fortuna será a costa de un profundo displacer, soportando sus fomedades y seguramente a todos los crios que el miserable portento quiera tener con ella para asegurar la "trascendencia".

No lo haga, piénselo dos veces. Puede conseguir un trauma de por vida, una caída rotunda en su autoestima o un mal rato inolvidable. No sea tonta. Vaya donde el casero de siempre y sea feliz. Piense que usted se la puede sola, que es toda una "bacana" como dice el tango, y que no necesita a ninguna pirula pirula, fruncida y frígida, culpójena y narcisista.



Estos son los sinceros deseos para todas las hembras chilenas. Viva la autodeterminación y la conciencia de clases¡¡¡

Una cosa más, muchas de estas situaciones, si bien no pueden ser una constante, son parte de experiencias vitales de personas entrevistadas en una acuciosa investigación, que arroja como dato anexo una importante similitud con vivencias acontecidas en compañía de extranjeros, para ser más exactos, franceses, suecos y argentinos. Estos últimos bajo la influencia de una sustancia llamada popularmente "merca".

7 comentarios:

Pablo Rumel Espinoza dijo...

OSCAR WILDE ESCRIBE POEMAS DESDE LA OBSCURIDAD DE SU CELDA


Las hienas me persiguieron y dieron conmigo
en medio de una noche turbia y sin estrellas
astros y pájaros voladores zumbaban una canción para alegrarme
al príncipe
a mí, al sin corona
al de capa raída.

Le digo a la nueva generación de poetas:
falta de lectura, falta de belleza, falta de corazón
falta de sesos, falta de tripas, falta de coraje
falta de luz;
un preso político debe escribir sobre hadas y dragones
y un condenado por motivos vergonzosos
canta en este instante
la desgracia de un hombre que asesina su amor.

Me han quebrado el ánimo
me podrán arrancar mis manos y mis uñas
partirme con un hacha el alma
quemarme la yema de los dedos
sacarme los ojos con alfileres
pero seguiré escribiendo bajo el árbol de la noche
y toda su turbiedad encantadora entrará en mí
cerrando de un balazo mi cabeza imaginaria.

En la vigilia, miré por los barrotes de mi ventana
y en vez de un patio silencioso vacío y gris
vi una fuente de luz que tintineaba y hacía toda
esa penosa desolación
una luz polvoreante y de estrellas brillantes;
rosas florecieron en el jardín
y de esas rosas no arrancaré ninguna
prefiero verlas crecer sanas y hermosas y luego morir
en el pálido resplandor de la mañana.

Supe que la luz era Campanita, James Barrie la escribió en la penumbra para iluminarse. Ahora esa luz es la que me alumbra, pensé con mi boca torcida y mi pelo ondulado y revuelto: Peter Pan, Peter Pan, Peter Pan, no arranques la luz de Campanita o de lo contrario dejarás una porción oscura de la luna y el capitán Garfio te ensartará sin compasión por el culo. La pandilla de los chicos malos te lo hará pagar caro, destrozarán lentamente tu figura de nazi travestido y morirás desolado en una playa clavado en un roca a la intemperie de la noche y sin más luz este mundo entrará lentamente a las tinieblas. Mi boca se seca, y bebo una copa de vino. Mi cabeza es sostenida por la mesa. Llegan las primeras luces del día, y ante esa luz, me apoyo contra la pared de mi celda. Una lágrima salada me besa la mejilla.
----

Anónimo dijo...

Entonces busque un macho-oscuro tipico latinoamericano que la haga zumbar pues mijita , haber si le va a gustar. No es bueno generalizar, no todos los extranjeros ni cuicos son como usted lo describe, no hable desde la herida.

Karen Hermosilla dijo...

Claro, claro, querido anónimo. Incluso digo "no es por generalizar, etc, etc" reconozco que eso sucede cuando uno estereotipa. Pero es mi joda, en mi blog. Algo de libertad de expresión para esta mujer atormentada. Otra cosa. Uno habla SIEMPRE desde la herida. Preguntele a los políticos, a los judios, a los presos políticos, a las feministas, a los arsobispos, a los profesores...a los cuicos.

vaavila dijo...

Dos cosas:

La primera: "Uno habla SIEMPRE desde la herida"
Esa frase cabe en la categoría de axioma con respecto al ser humano.

Por allí los psicoanálistas dicen, en vez de herida, que uno habla desde la falla. Pero me gusta el lenguaje más popular. Y lo creo no solo por ser mamón con el psicoanálisis sino porque se puede ver en la persona que sea...


Segunda cosa. Sinceramente a veces los hombres somos bien weones (y tampoco es por generalizar... por si alguien se siente) nos ponemos a meter el dedo en la llaga en vez de ESCUCHAR, hacer el esfuerzo de realizar síntesis y curar heridas.
Seriamos mucho más complices con las mujeres en vez de terminar como enemigos.

Es mi opinión personal.

Sofía dijo...

la rabia y el resentimiento son emociones-procesos que si se esparcen sólo contribuyen a aumentar la contaminación ya existente.
Soy mujer y, por supuesto, he tenido encuentros con aberraciones masculinas, estereotipados mamones que no han logrado destetarse mentalmente; lo que los lleva a relacionarse desde sus trancas y complejos. Por eso mismo me niego a aceptar que los traumas de UNO deban multiplicarse a través de los OTROS.
Tus palabras sólo demuestran tus incapacidades; tus generalizaciones se acercan a la nefasta simpleza masculina.
El poder femenino se empobrece en la imitación de aquello por lo que se siente atacado.
Intenta respirar y busca la solución a tus tormentos dentro, no fuera

Anónimo dijo...

Gracias Sofia. eres una maestra. Te recomiendo ir al Tibet y reunirte con las monjas. O unirte a las mujeres realmente capaces que se encuentran dirigiendo los destinos de la nación, si es que ya no estás ahí.

Te felicito por tu altura de miras, eres como una madre tibetana. Insisto.
Otra cosa los blogs son parte de una terapia. Si no le gusta leer a estas tontas de culo, no se meta más acá. Yo creo que la karencita se lo agradecería, porque le cargan los consejos mamones, tan nefastos como la simpleza masculina. Además harto que pela usted a los hombres para llegar a la conclusión. No sea chanta.

jorgemunizaga dijo...

empalme en contratierra
su falso nupcial roe
la desvanecida
helada tapa
de los búhos en la noche roja
y al término
mis bolas protejidas del granizo
vuelven a esperar
la vista mansa
de una yegua metálica