sábado, 14 de febrero de 2009

El Borracho de Cuming




A un borracho rancio de Cuming o the tipical food


Señor tempestad: le gusta la del burro
Se cree estibador y no es más que un reptil cervecero

Creía que solo usted tenía derecho

Señor temporal frío: ¿Cree que con una cacha furiosa me haría sentir ultrajada?
se equivoca conmigo entonces
Cada yaga que quedo tras su misógina estocada
me recuerda a los niños malditos y achurrascados
bajo las faldas de una vieja gorda y grosera

Me acusó de calienta pichí
me trató de pendeja estúpida
de liberal al peo
me comparó con neoyorquinas trepadoras de seriales del cable

Mientras yo quería sus manos en mi cuerpo y menos pelea
menos discurso de flujo y reflujos gubernativos

Mientras yo penaba y sucumbo por su fragilidad
por su hermosura de crío guacho

y en sus ojos que dicen tanto me quedé pagando su infierno

Cuando quería su calor lejos de la bulla
De las purulentas y aciagas canciones de ese viejo gay y vagabundo
Me trató de ramera
de putita
me echó la foca encima
me mandó a la cresta

¿Qué hago con mi cariñito? ¿Este que irresponsable y bastardamente
-Usted señor tártaro insensible-
ha inoculado?

Pero usted no es más que un borracho rancio de la subida Cuming
Un semejante que de tanto estilo
Se puso torvo y manoseado

Pronuncia perseguido
mirando hacia ambos lados
Sus temores
en frases inacabadas y feroces como un eructo

a quien quiera oírlo
a quién quiera compadecerse
Y me dice a mí desvergonzada
¡el patuo¡


Acérqueme su cuerpo saltando como sapo mojado
Vengase y vénguese
en mis faldas invisibles y rosadas

Cartílagos nasales destruidos de química
atrancan el aire rancio y amarillo de la Hiroshima implícita
ese bullir excelso y tapizado de adioses de cartón

La realidad lúdica inquietamaniacaseductora
es una lenguaacalambrada
bífida y larga como una serpentina
Sus carnes violáceas están carcomidas como baúl verde

Me calmo para sentir piedad, horror – lástima _ ira -compulsión
por verme en un barucho roto y muerto
huido y ciego de dolor

Y te llamo
borrachito cumingsero

“Sumérgete en mí
Ahógate
expande mis deltas
recita mis senos
declama sobre mi montaña de venus morena

Tartamudeando en mis oídos
repíteme, repite repíteme...
equivócate de brazo de mano de pierna
e inúndame de nuevo los surcos constreñidos
Agarrotados, rotados
Derrotados”

Pero no eres un poeta
Ni siquiera eres un hombre
Eres un borracho de Cuming que me echa la choreá
Un señorcito empecinado por olvidar su porteñitud
Un fiscalito residencial gastándose el sueldo en mala cerveza

Saltas croando bajo mis faldas
No puedo pedirte más
harás salir verrugas en mi cara y condilomas en el revés de mi culo.