miércoles, 7 de mayo de 2008

Mujeres al borde de un ataque a mansalva

El verdadero desalojo de la mujer de la escena pública

Artículo publicado por la revista Punto Final

Por Karen Hermosilla Tobar

La existencia científicamente comprobable del punto G por medio de una ecotomografía transvaginal dio consistencia al más importante de los mitos sexuales conocidos por la humanidad. Ahora muchos dejaremos de dudar ante un profuso “squirting” o “eyaculación femenina”, la última moda en el mercado de la pornografía.

El esotérico punto G, no era más que una masa rugosa y altamente dotada de capilares a la entrada de la vagina. A pesar de esta simplicidad biológica, existen pocas Alfas en comparación con las miles de mujeres en Chile y en el mundo, que aún no han sentido ningún tipo de orgasmo, ni siquiera el éxtasis calificado como inmaduro por Freud. Si bien no son muchas las afortunadas de que su “pene atrofiado” secrete una sustancia parecida al semen, gracias a ellas se ha logrado que “la igualdad de las diferencias” y “la paridad sexual”, sean irrefutables ante la mirada obstetricia.

En un país donde las encuestan hacen las veces de Oráculo de Delfos, las cifras tienen la autoridad de verdad revelada. Una que contrasta con el descubrimiento del sexólogo italiano Emmanuele Jannini. El cuadro de estrés que sufren las mujeres se evidenció tras los resultados de la encuesta Adimark “Madres: Roles y estrés” -realizada a hombres y mujeres entre 30 y 65 años de Santiago-, reveló que un 60 % de las capitalinas encuestadas se reconoció con altos índices de estrés. Además, las mismas encuestadas también se declararon poco satisfechas con su vida sexual.
“Este malestar puede tener múltiples expresiones, desde un conjunto de síntomas físicos y psíquicos que muestran las mujeres, que se ha denominado “Síndrome del Estrés Femenino”, hasta desencadenar o favorecer diabetes, depresión, ataques cardíacos, ansiedad, insomnio, accidentes, alcoholismo o abuso de medicamentos”, precisa el gineco-obstreta Rodrigo Macaya, de la Unidad de Reproducción Humana de la UC.

El trabajo mal remunerado, la triple jornada, la presión social del rol impuesto por la hegemonía masculina, la inseguridad en la planificación familiar, mantienen en permanente crisis al “sexo débil”. Hasta razón le encuentro a Norman Mailer cuando decía: “La revolución feminista ha convertido a la mujer en ese tipo de hombre que a mí me entristecía cuando era joven, ese que tenía que trabajar de nueve a cinco de manera aburrida y nunca era dueño de su destino. Ahí es donde acabó su revolución, su asalto al poder”. El Punto G, se sitúa entonces como un discurso de poder que ventila y pone en vitrina la sexualidad femenina, sin que esto evidencie una práctica sexual frecuente y satisfactoria, sino más bien una mujer masculinizada, capaz de emular la expulsión de secreción vital.

Luego de esta reflexión aparecen ante mis ojos: Juan Colombo Campbell, José Luís Cea, Raúl Bertelsen, Marcelo Venegas y Mario Fernández, los ministros que parapetados en el Tribunal Constitucional se instalaron en el catre del pópulo y con moral victoriana prohibieron la distribución gratuita en servicios de asistencia de salud pública, el Postinor 2, o pastilla del día después, que a juicio de la ciencia podría resultar abortivo. Un discurso de poder que se apropió del cuerpo femenino para desde éste dominar al conjunto social con las costumbres de un pequeñísimo sector que apuesta por el oscurantismo; una verdadera fabrica de hijos bastardos.
Las cifras indican que en los sectores pobres una de cada cinco adolescentes menores de 20 años es madre, mientras que entre el sector acomodado una de cada 30 jóvenes tiene un hijo. De esta forma el crecimiento demográfico depende, para la oligarquía pechoña y latifundista, de las adolescentes desinformadas, vehementes bailarinas de reggeton, de las muchachas neófitas y desheredadas que crían hijos para la guerra y el trabajo asalariado. No sabemos cuantas de ellas poseen el punto G, pero gracias a la ciencia podríamos tener claro quienes de ellas son más proclives al apetito sexual y los humores pecantes. Así como va la cosa, ante la prohibición del anticonceptivo de emergencia, el alza de un 50% en anticonceptivos orales y la nula opción de acceder a un aborto higiénico y legal, podríamos generar Pymes y utilizar nuestro preciado cobre en la construcción de estilosos cinturones de castidad.
Lo increíble de la resolución del TC es que el levonorgestrel, componente activo de la famosa píldora de emergencia, resulta inconstitucional sólo cuando es distribuido por los organismos de salud pública, no así cuando es vendido por las grandes cadenas farmacéuticas. Parte de la misma trama es el alza de un 50% en los anticonceptivos orales femeninos. Todo parece ser un nicho de compra venta cuando el Estado traspasa al mercado sus responsabilidades. Cuando esto sucede la sexopolítica domina la microestructura y con esto a los consumidores en su espacio corporal. Esta acción de biopolítica forma parte de los cálculos del poder y se imprime en los discursos sobre sexualidad y tecnología: agentes de control sobre la vida en el marco del capitalismo salvaje contemporáneo.

Nelly Cubillos, académica de la Universidad Arcis en la Cátedra de Psicología del desarrollo Humano, es una de las activistas que se opone al fallo del Tribunal Constitucional: “El acto valido en la antigüedad era resuelto por medio de la fe, hoy el acto válido es decidido por la ciencia. Ambos, a pesar de parecer contrapuestos se basan en el desconocimiento y en la falta de información que posee la ciudadanía. Sucede algo similar a lo que ocurría cuando se debatía sobre la transformación de los minerales”. La académica enfatiza que los medios de comunicación de masas a los que se tiene acceso reproducen un discurso heteronormativo, en donde la lógica estructural es masculina y dirigida por los poderes fácticos que han naturalizado y automatizado el poder en forma de dominación de los cuerpos, como lo describe Focault bajo el concepto de “biopoder”.

La docente señala que la izquierda mantiene los tabúes y el progresismo no alcanza a llegar al espacio íntimo, pues ha sido usurpado por el discurso dominante, y por su parte la derecha conservadora impone un estilo de vida por medio de los poderes fácticos que han construido poderosos mitos fundacionales sobre los que se instaura la moral social que otorga poder radical y originario a Dios, la autoridad, la familia, la tierra, la vida y la muerte, y que han transformado el lenguaje en ley, institución y poder.

En la Atenas clásica, el matrimonio era la condición natural de la mujer ciudadana. Un rol consistente en adoptar el papel de señora del oikos y procreadora de los nuevos ciudadanos. El Estado otorgaba roles según su determinación biológica. De esta forma se aseguraba en la ley, la función del hombre y la mujer dentro de la República. Desde ese entonces la mujer fue la base económica de la Patria a costa de una sexualidad reprimida cuya finalidad exclusiva era la multiplicación, como si se tratase de cabezas de ganado ofrendadas a la Re (s)- pública. En el siglo XXI bajo un gobierno encabezado por una mujer, y con flamante Punto G, la situación parece ser la misma, pero con la variante que la administración de la pobreza recae en la mano invisible y no en el Estado.

El cambio cultural, relativo a las acciones cotidianas que generan el imaginario nacional, no es más que un deseo, una fantasía planificada publicitariamente para que un grupo abultado de elector@s se sientan representad@s, aunque sea nominalmente, pues en la práctica somos un rebaño que pretende ser guiado hacia el camino de una moralidad feudal, satisfaciendo una sociedad de devotos y consumistas feligreses.

La constitución de Jaime Guzmán ratificada por el Presidente Lagos declara: "La ley protege la vida del que está por nacer”, éste dictamen hace inconstitucional la medida impulsada por Michelle Bachelet, la primera presidenta de Chile, destinada a la planificación familiar y a la protección de la sexualidad de millones de adolescentes y mujeres que se ven forzadas a tener un hijo inesperado sin las condiciones suficientes para un desarrollo digno o expone su vida y su libertad en uno de los 150 mil abortos anuales -siendo ésta sólo la cifra oficial- tipificados en la ley chilena como “Crímenes y Delitos contra el Orden Familiar y la Moralidad Pública”. Sin embargo no se inmiscuye cuando la decisión es tomada con un par de lucas en el bolsillo que permiten un limpio y anónimo trámite.

Pero “la culpa no la tiene el chancho, sino quien le da el afrecho”. La Concertación, históricamente, ha dado afrecho a los mercachifles transnacionales y a los píos señores que poco saben de los 35 mil embarazos adolescentes, muchos de ellos experimentados por niñas pobres y/o producto de violaciones, relaciones de pedofilia o incesto.

Durante el gobierno de Lagos, el Ministro de Salud Pedro García, ordenaba suprimir la repartición de condones por parte de la cartera en un liceo de la Novena Región. Se hacía hincapié que no había que fomentar la sexualidad (responsable) en menores de edad. Al parecer, el doctor gineco-obstetra consideró impropia la actividad amatoria de los adolescentes y hacía entrever que el varón no debía ser habituado a una técnica milenaria de control, tanto de la natalidad como de las ETS.

Otro botón de muestra es que el voto decisivo para el fallo en contra de la píldora de emergencia fuera de Mario Fernández, ex ministro de Defensa del gobierno de Ricardo Lagos.
Los signos equívocos de los gobiernos de la Concertación y la evidente sumisión ante los designios de La Santa Iglesia, la oligarquía conservadora, la Carta Magna pinochetista y la gran industria farmacéutica, han provocado que medidas trascendentes como la distribución del Postinor 2 de forma gratuita a mayores de 14 años en todos los servicios de salud pública, hayan sido echados por tierra. La señora Presidenta no puede con el sino plebeyo de ser obedientes ante la furia de Dios, o la del latifundista. Un hado que no fue rectificado en el gobierno del estadista Lagos.

El progresismo a la chilena sólo dio el ancho para cambios estéticos, para un cambio de “rostro”, que es de utilidad principalmente porque la sociedad se ha venido educando sólo en la libertad del mercado. La democracia es el juego de la elección de marcas y sabores de yogures como postula Lavín en su Revolución Silenciosa. Pero la elección en cualquier mercado, hasta en el de la planificación familiar, necesita de oferta y garantías estatales.

Es por eso que aunque suene duro, además de los tradicionales gritos feministas que resuenan en las plazas: “Cura Medina sal de mi vagina”, incluiría un “Mata la guagua, Bachelet”. Es necesario utilizar mecanismos más audaces y definitivos. Porque la derecha política, económica y mental, la más peligrosa pues traspasa las trastiendas partidistas y se erige como un falo totémico, está aplicando la política del desalojo a la mujer en toda su magnitud. La utilización de la figura de Bachelet para asumir desastres como la mala identificación de detenidos desaparecidos del patio 29, la deficiente implantación del Transantiago, el desfalco de EFE, MOP, Chile deportes, la crisis estudiantil, entre tantas otras, la suspensión de Provoste pasando por alto que en la administración de Lagos se produjo la omisión de los datos sobre subvenciones, la prohibición del Postinor 2, el alza en los fármacos anticonceptivos, son flores mustias de una misma guirnalda, que espera ser colocada con legítima violencia sobre una lápida de mármol coloreada con los desvencijados tonos del arco iris.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bien escrito, muy bien argumentado. Pero siempre a la defensiva... hay algún aporte nuevo o sólo vindicaciones de sus propios karmas.???

RICK TERROR dijo...

¿La mujer en la cruz significa que las feministas son cristianas?¿O que son "bigger than jesus"? Si hay Postinor gratuito, porqué no también carteras Prada.amiga, nunca he entendido, pero de verdad quiero comprender porqué hay tantas feministas que son madres, no de uno, sino de varios hijos ¿Eligieron?¿Porqué elegir también usar los condones ANTES DE? ¿o es que sólo piensan usar la PDD en caso de violación? Todo esto se puede poner confuso cuando se piensa que la liberación de la sexualidad es también una forma de esclavitud, para seguir con las exageraciones. Bueno, en mi caso mi ADN no está a disposición de nadie, aunque me "elija".

Anónimo dijo...

NO ACOSTUMBRO LEER BLOGS NI NADA POR EL ESTILO, PERO DE CURIOSO LEI EL ESECRITO; DEJAME DECIRTE QUE ME PARECIO INTERSESANTE.

TOTALMENTE DE ACUERDO CON LA LESERITA DE LA PASTILLA Y LO QUE ALGUNA VEZ HE SOSTENIDO, CARGAR CON CULPAS A UNA MUJER PRESIDENTE POR HECHOS ACAECIDOS EN UN PERIODO ANTERIOR.

HAY TEMAS CON LOS CUALES JAMAS ESTARE DE ACUERDO CONTIGO, PERO ES BUENO QUE EXISTA LIBERTAD Y DIFERENCIA DE PENSAMIENTOS.

Y OTRA COSA, NO SE SI ES ERRONEA MI PERCEPCION DE LO ESCRITO, PERO ES UNA FORMA DE ESCRIBIR BASTANTE DIRECTA, UNA CRITICA ACIDA Y SIN PELOS EN LA LENGUA. LO QUE ES YO PREFIERO UN ESTILO MAS CONCILIADOR.

IGUAL ME GUSTO COMO ESCRIBES. SIN MIEDO A QUE ALGUIEN SE INCOMODE O NO CONCUERDE CON TU LINEA DE PENSAMIENTO.

ME DESPIDO.

Se despide atentamente Jorge Williams.

Nicolás dijo...

Casi tres años despues de tu columna, vemos que Chile se encuentra cada ves más dominado por la magnanima mano invisible de la oligarquia burocratica y financiera, para parafrasear a Ranciere.

Francamente, me parece indignante que a las mujeres pobres se les prohiba recibir un adecuado tratamiento anticonceptivo o una real oportunidad de no quedar embarazadas por violaciones (o porque puede desgarrar definitivamente su psiquis o cualquier otra razón personal, que finalmente se vuelve política)

Y es que tienes razón cuando afirmas que lo que buscan estas rancias oligarquias es tener rebaño dispuesto a sacrificarse en una guerra o en el trabajo duro, que mantendrá vivo el mito del desarrollo y del chile desarrollado y de primer mundo, pues se necesitan cada ves más chicos guachos para hacer andar esta maquina de la producción que es el Estado, la sociedad y la "libre empresa", o como dice una y otra ves nuestro querido y estupido presidente, "la economia social de libre mercado"

Saludos