miércoles, 11 de marzo de 2009

CANCIÓN


guzmán cruchaga




Alma, no me digas nada,

que para tu voz dormida

ya está mi puerta cerrada.

Una lámpara encendida

espero toda la vida tu llegada.

Hoy...

la hallarás extinguida.

Los fríos de la otoñada

penetraron por la herida

de la ventana entornada.

Mi lámpara estremecida

dió una inmensa llamarada.

Hoy...

la hallarás extinguida.

Alma...no me digas nada

que para tu voz dormida

ya está mi puerta cerrada.